El Congreso de la Ciudad de México expidió la Ley para el Fomento Apícola y la Conservación de Polinizadores, una normativa que reconoce a las abejas y otros polinizadores como especies de protección prioritaria en la capital del país. La reforma prohíbe el uso de plaguicidas altamente peligrosos como los neonicotinoides y el fipronil, sustancias que han sido señaladas como responsables de la muerte masiva de estos insectos fundamentales para la producción de alimentos.
La nueva legislación establece que el rescate y manejo de enjambres será considerado de utilidad pública e interés social, además de crear un Padrón Apícola oficial que será administrado por la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México. México es el segundo país con mayor diversidad de abejas en el mundo, con más de dos mil especies registradas, y hasta ahora no contaba con una ley local que las protegiera.
Qué prohíbe la nueva Ley de Polinizadores en CDMX
La Ley para el Fomento Apícola y la Conservación de Polinizadores prohíbe de manera expresa el uso de plaguicidas, agroquímicos y sustancias químicas sintéticas altamente peligrosas para los polinizadores. Entre las sustancias específicamente mencionadas en la prohibición se encuentran los neonicotinoides y el fipronil, compuestos ampliamente utilizados en la agricultura pero que han demostrado efectos letales para las abejas y otros insectos polinizadores.
La diputada Elvia Estrada señaló la importancia de esta medida al indicar que buena parte de los alimentos que consume la población, como frutas, verduras y semillas, no existirían sin los polinizadores. La legisladora precisó que las tasas de extinción de las abejas son actualmente hasta mil veces mayores de lo normal, lo que representa una amenaza directa para la seguridad alimentaria.
La nueva normativa también establece sanciones para quien dañe enjambres o utilice los plaguicidas prohibidos, aunque los montos específicos de dichas sanciones no fueron detallados en la información disponible sobre el dictamen aprobado.
Padrón Apícola y santuarios de polinización
Una de las medidas más relevantes de la nueva ley es la creación de un Padrón Apícola oficial que será administrado por la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México. Este registro permitirá tener un control sobre la actividad apícola en la capital y facilitará la implementación de programas de apoyo y protección.
La legislación también contempla la creación de santuarios de polinización, espacios dedicados específicamente a la conservación y reproducción de abejas y otros polinizadores. Además, se blinda el programa Jardines de Polinización, aunque los detalles específicos de este programa no fueron especificados en el dictamen aprobado.
La diputada Elvia Estrada indicó que la Secretaría del Medio Ambiente deberá promover incentivos para conservar a los polinizadores, lo que abre la posibilidad de apoyos económicos o fiscales para quienes contribuyan a la protección de estas especies.
Robo de abejas se equipara al robo de ganado
La nueva Ley para el Fomento Apícola y la Conservación de Polinizadores equipara el robo de abejas con el robo de ganado, lo que implica sanciones más severas para quienes sustraigan colmenas o enjambres. Esta medida busca proteger la actividad de los apicultores en la Ciudad de México, quienes frecuentemente enfrentan pérdidas por el hurto de sus colonias.
El diputado local de Morena, Paulo García, quien fundamentó el dictamen de la ley ante el pleno del Congreso, destacó que el 75 por ciento de los cultivos alimentarios en el mundo dependen de los polinizadores, lo que subraya la importancia económica y alimentaria de proteger a estas especies.
La normativa también establece que el Heroico Cuerpo de Bomberos podrá intervenir directamente en casos de emergencia para garantizar la seguridad de la población cuando se presenten situaciones con enjambres. Sin embargo, la propia ley indica que cuando sea viable, deberá privilegiarse el rescate del enjambre y su canalización a instituciones gubernamentales, personas u organizaciones capacitadas para su manejo.
Por qué México necesitaba esta ley
México alberga más de dos mil especies de abejas, lo que lo convierte en el segundo país con mayor diversidad de estos insectos a nivel mundial. Sin embargo, hasta la expedición de esta ley, la Ciudad de México no contaba con una normativa local que protegiera específicamente a los polinizadores.
La diputada Elvia Estrada enfatizó esta carencia al señalar que no existía una ley local que protegiera a las abejas, a pesar de su importancia para el ecosistema y la producción de alimentos. Las tasas de extinción de las abejas, que según la legisladora son mil veces mayores de lo normal, hacían urgente la implementación de medidas de protección.
El dato de que el 75 por ciento de los cultivos alimentarios dependen de los polinizadores dimensiona el impacto que tendría la desaparición de estas especies. Sin abejas y otros polinizadores, la producción de alimentos básicos como frutas, verduras y semillas se vería severamente afectada.
Cómo funcionará el rescate de enjambres
La ley establece que el rescate y manejo de enjambres será considerado de utilidad pública e interés social, lo que significa que las autoridades deberán priorizar su protección. El texto aprobado especifica que el Heroico Cuerpo de Bomberos podrá intervenir en caso de emergencia para garantizar la seguridad de la población.
No obstante, la normativa es clara en señalar que cuando sea viable, deberá privilegiarse el rescate del enjambre y su canalización a instituciones gubernamentales, personas u organizaciones capacitadas para su manejo. Esto busca evitar que los enjambres sean eliminados cuando existe la posibilidad de reubicarlos de manera segura.
Esta disposición representa un cambio importante en el manejo de situaciones con enjambres en la Ciudad de México, donde anteriormente no existía un protocolo claro que priorizara la conservación de las abejas sobre su eliminación.
Datos clave de la Ley de Polinizadores CDMX
A continuación se presentan los puntos más relevantes de la nueva legislación:
- Las abejas y polinizadores son reconocidos como especies de protección prioritaria
- Se prohíben plaguicidas como neonicotinoides y fipronil
- Se crea un Padrón Apícola administrado por Sedema
- El rescate de enjambres es de utilidad pública
- Se crean santuarios de polinización
- El robo de abejas se equipara al robo de ganado
- Se establecen sanciones por dañar enjambres o usar plaguicidas prohibidos
- El Cuerpo de Bomberos podrá intervenir en emergencias con enjambres
Información pendiente de precisar
Aunque la ley fue expedida por el Congreso de la Ciudad de México, existen algunos datos que no fueron especificados en el dictamen aprobado. No se precisó la fecha exacta de entrada en vigor de la normativa, ni los montos específicos de las sanciones para quienes incumplan las disposiciones.
Tampoco se detalló la votación específica del pleno, es decir, cuántos votos fueron a favor, en contra o si hubo abstenciones. Los detalles del programa Jardines de Polinización, que queda blindado por la nueva ley, tampoco fueron explicados en la información disponible.
Preguntas frecuentes
Qué plaguicidas prohíbe la nueva ley de abejas en CDMX
La ley prohíbe el uso de plaguicidas, agroquímicos y sustancias químicas sintéticas altamente peligrosas para polinizadores, incluyendo específicamente los neonicotinoides y el fipronil.
Qué pasa si alguien roba abejas en CDMX
La nueva ley equipara el robo de abejas con el robo de ganado, lo que implica sanciones más severas para quienes sustraigan colmenas o enjambres.
Qué dependencia administrará el Padrón Apícola en CDMX
El Padrón Apícola oficial será administrado por la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, conocida como Sedema.
Cuántas especies de abejas hay en México
México cuenta con más de dos mil especies de abejas, lo que lo convierte en el segundo país con mayor diversidad de estos polinizadores a nivel mundial.
Qué porcentaje de cultivos depende de los polinizadores
Según los datos presentados durante la fundamentación de la ley, el 75 por ciento de los cultivos alimentarios en el mundo dependen de los polinizadores.
La expedición de la Ley para el Fomento Apícola y la Conservación de Polinizadores coloca a la Ciudad de México como una de las entidades con normativa específica para la protección de abejas, en un contexto donde las tasas de extinción de estos insectos representan una amenaza para la seguridad alimentaria global.
