El exsecretario de Hacienda Pedro Aspe advirtió que la deuda de México podría superar el 60 por ciento del Producto Interno Bruto durante 2026, un nivel que no se registra en el país desde hace casi cinco décadas. La advertencia fue presentada durante el evento México MBA Summit en el MIT Sloan, en Boston, donde el economista expuso un análisis sobre la evolución reciente de la economía mexicana.
De acuerdo con la presentación titulada “Comentarios sobre la Evolución de la Economía Mexicana”, la posición financiera del país se está debilitando debido a tres factores principales: el incremento sostenido del gasto corriente, un bajo crecimiento económico y déficits fiscales que se han vuelto persistentes en los últimos años.
Los tres factores que debilitan las finanzas públicas mexicanas
Pedro Aspe, quien se desempeñó como secretario de Hacienda durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, identificó en su análisis una combinación de elementos que estarían llevando a México hacia un escenario de endeudamiento no visto en décadas. El primero de ellos es el aumento del gasto corriente, impulsado principalmente por los subsidios destinados a Pemex y la expansión de los programas sociales.
El segundo factor es el bajo crecimiento económico que ha experimentado el país, lo cual limita la capacidad de generar ingresos fiscales suficientes para cubrir las obligaciones del gobierno. El tercer elemento son los déficits fiscales persistentes, que han obligado al gobierno a recurrir al endeudamiento para financiar sus operaciones.
Según los datos presentados por el exfuncionario, mientras estos rubros de gasto han crecido, los recursos destinados a inversión productiva van a la baja, lo que genera un desequilibrio estructural en las finanzas públicas del país.
Subsidios y programas sociales: de 0.5% a 3.0% del PIB en siete años
Uno de los puntos centrales del análisis presentado en Boston es el crecimiento exponencial del gasto en subsidios y programas sociales. En 2018, estos rubros representaban apenas el 0.5 por ciento del PIB. Para 2025, la cifra se había multiplicado seis veces, alcanzando el 3.0 por ciento del PIB.
Este incremento incluye las ayudas anuales que habría recibido Pemex, estimadas en alrededor del 1.0 por ciento del PIB cada año. La empresa productiva del Estado ha requerido transferencias constantes del gobierno federal para mantener sus operaciones y cumplir con sus compromisos financieros.
El exsecretario de Hacienda señaló que estos subsidios han desplazado recursos que podrían haberse asignado a otros sectores prioritarios como educación, seguridad y salud, lo que representa un costo de oportunidad significativo para el desarrollo del país.
Inversión física registra caída histórica del 28 por ciento
Otro dato relevante del análisis es la contracción de la inversión física del gobierno. Entre 2024 y 2025, este rubro cayó 28 por ciento, lo que representa la mayor contracción registrada en tres décadas. Esta reducción afecta directamente la capacidad del país para desarrollar infraestructura y proyectos que impulsen el crecimiento económico a largo plazo.
La caída de la inversión productiva contrasta con el aumento del gasto corriente, lo que configura un escenario donde los recursos públicos se destinan principalmente a transferencias y subsidios en lugar de proyectos de infraestructura, maquinaria, equipo u otros activos que podrían generar rendimientos económicos en el futuro.
Esta tendencia preocupa a los analistas económicos porque la inversión pública suele tener efectos multiplicadores en la economía, atrayendo inversión privada y generando empleos de mayor calidad.
Un nivel de deuda no visto en casi medio siglo
Si la proyección de Pedro Aspe se concreta, México alcanzaría un nivel de endeudamiento público que no se registra desde hace casi 50 años. La última vez que la deuda del país representó una proporción similar del PIB fue durante la década de los años setenta, en un contexto económico completamente diferente al actual.
El análisis presentado en el MIT Sloan sugiere que la combinación de mayor gasto corriente, menor inversión productiva, bajo crecimiento económico y déficits fiscales recurrentes está llevando al país hacia una trayectoria de endeudamiento que podría comprometer la estabilidad financiera en el mediano plazo.
Es importante precisar que la cifra del 60 por ciento del PIB es una proyección o advertencia del exfuncionario, no un dato oficial ni un hecho consumado. La cifra exacta actual de la deuda como porcentaje del PIB no fue especificada en la presentación.
Contexto del análisis presentado en Boston
La presentación de Pedro Aspe se realizó en el marco del México MBA Summit, un evento académico celebrado en las instalaciones del MIT Sloan en Boston, Estados Unidos. El foro reúne a estudiantes de posgrado y profesionales interesados en la economía y los negocios en México.
El documento presentado lleva por título “Comentarios sobre la Evolución de la Economía Mexicana” y ofrece una visión crítica sobre las decisiones de política fiscal y económica de los últimos años. Sin embargo, el documento completo de la presentación no ha sido publicado de manera íntegral.
Hasta el momento, no se han registrado reacciones oficiales del gobierno mexicano ni de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ante las advertencias del exfuncionario.
Cifras clave del análisis económico
Para comprender la magnitud de los cambios en las finanzas públicas mexicanas, resulta útil revisar las cifras principales mencionadas en el análisis:
En materia de subsidios y programas sociales, el gasto pasó de representar 0.5 por ciento del PIB en 2018 a 3.0 por ciento del PIB en 2025. Los apoyos a Pemex representarían aproximadamente 1.0 por ciento del PIB anual.
Respecto a la inversión física gubernamental, la caída entre 2024 y 2025 fue del 28 por ciento, la mayor contracción en 30 años. En cuanto al nivel de deuda proyectado, podría superar el 60 por ciento del PIB en 2026, un nivel no visto en casi 50 años.
Información pendiente por confirmar
El análisis presentado por Pedro Aspe deja algunas interrogantes sin resolver. No se precisó la cifra exacta actual de la deuda como porcentaje del PIB, lo que dificulta establecer el punto de partida para la proyección. Tampoco se especificó la fecha exacta en que se llevó a cabo el México MBA Summit.
Adicionalmente, no se cuenta con el documento completo de la presentación, lo que impide conocer el detalle metodológico detrás de las proyecciones. Las autoridades mexicanas no han emitido una respuesta oficial ante estas advertencias.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto podría alcanzar la deuda de México según Pedro Aspe?
El exsecretario de Hacienda proyecta que la deuda de México podría superar el 60 por ciento del PIB durante 2026, un nivel que no se registra en el país desde hace casi 50 años.
¿Cuáles son los factores que debilitan las finanzas públicas mexicanas?
Según el análisis presentado, son tres factores principales: el incremento del gasto corriente por subsidios a Pemex y programas sociales, el bajo crecimiento económico y los déficits fiscales persistentes.
¿Cuánto cayó la inversión física del gobierno entre 2024 y 2025?
La inversión física registró una caída del 28 por ciento entre 2024 y 2025, lo que representa la mayor contracción en este rubro en las últimas tres décadas.
¿Cuánto representan los subsidios y programas sociales respecto al PIB?
En 2018 representaban 0.5 por ciento del PIB, mientras que para 2025 alcanzaron el 3.0 por ciento del PIB, un incremento de seis veces en siete años.
¿Dónde presentó Pedro Aspe este análisis económico?
El exfuncionario presentó el documento “Comentarios sobre la Evolución de la Economía Mexicana” durante el evento México MBA Summit celebrado en el MIT Sloan, en Boston, Estados Unidos.
La advertencia de Pedro Aspe sobre el nivel de endeudamiento público en México plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas en el mediano plazo. Las autoridades hacendarias del país no han emitido una postura oficial respecto a estas proyecciones, por lo que el debate sobre la trayectoria fiscal mexicana permanece abierto entre economistas y analistas.
