CDMX destina 700 millones de pesos anuales al Circuito Interior mientras persiste el problema de los baches

Imagen de referencia.

La Ciudad de México enfrenta un contraste entre los recursos asignados a la vialidad principal del Circuito Interior y el prolongado problema de baches que afecta a sus calles. Actualmente, el gobierno local paga cerca de 700 millones de pesos anuales por un esquema de Participación Público-Privada (PPS) heredado desde 2013 para la administración y mantenimiento de esta vía.

A pesar de esta inversión significativa, miles de baches continúan deteriorando la infraestructura urbana, generando riesgos para conductores y peatones en diversas alcaldías. Aunque se ha anunciado la liberación de recursos adicionales para 2027, la problemática sigue vigente en el presente para millones de habitantes en la capital.

Sigue nuestras cuentas en Redes sociales para mantenerte informado con las noticias más relevantes.

El contrato por el Circuito Interior y la realidad de los baches en CDMX

El Circuito Interior es una de las gran vías principales en la Ciudad de México que soporta gran parte del flujo vehicular diario. Desde 2013, el gobierno capitalino mantiene un acuerdo mediante Participación Público-Privada que implica un pago anual cercano a los 700 millones de pesos. Este contrato concentra responsabilidades en la administración y mantenimiento del asfalto, señalización y servicios viales asociados a esta arteria.

No obstante, diversos reportes y denuncias ciudadanas han documentado la presencia constante de baches en diferentes puntos de la Ciudad de México. Se estima que en la capital existen alrededor de 200 mil baches distribuidos en calles y avenidas. Las causas se atribuyen al desgaste natural por el intenso tránsito vehicular —especialmente de transporte pesado—, condiciones climáticas como las fuertes lluvias, y deficiencias en el mantenimiento regular.

El gobierno de la Ciudad de México ha señalado que las condiciones meteorológicas complican los trabajos de pavimentación y reparación en determinados periodos del año. Pese a ello, se han desplegado programas para la rehabilitación de banquetas y baches con una inversión significativa, cercana a 700 millones de pesos en años recientes, sin que esto elimine completamente el problema. Sectores como Prados Coapa han recibido atención específica con iniciativas denominadas Bachetón que buscan reparar cientos de baches simultáneamente.

Por qué el problema de baches persiste en la Ciudad de México

El problema en la infraestructura vial de CDMX responde a múltiples factores. Primero, la antigüedad y el considerable desgaste del asfalto dificultan mantener calles en condiciones óptimas. La capital recibe un volumen elevado de tránsito diario, que incluye vehículo pesado que incrementa el deterioro.

Segundo, las lluvias y las condiciones climáticas extremas aceleran la formación de baches al infiltrarse el agua en las fisuras del pavimento, debilitando la superficie. Este fenómeno es particularmente intenso durante la temporada de lluvias, complicando la ejecución efectiva de reparaciones duraderas.

Por último, la organización administrativa y la asignación de recursos juegan un papel clave. El contrato de PPS para el Circuito Interior, que implica un compromiso fijo de recursos anuales, limita la flexibilidad para reasignar fondos hacia reparaciones en otras zonas críticas. Al mismo tiempo, denuncias sobre falta de suficiente mantenimiento preventivo y reparaciones rápidas —y a veces superficiales— sugieren un problema estructural en la gestión pública de la infraestructura.

Históricamente, varias administraciones han destinado recursos variados a la rehabilitación vial, pero el crecimiento de la ciudad y la falta de coordinaciones integrales han provocado que la problemática de los baches sea recurrente y persistente.

¿Por qué ocurre el problema de los baches en CDMX?

El problema de los baches en la Ciudad de México ocurre principalmente por la combinación entre la sobrecarga del tránsito vehicular y las condiciones climáticas adversas. La infraestructura vial tiene limitaciones técnicas, ya que el asfalto, como material, se desgasta por el paso constante de vehículos, especialmente transporte pesado. Además, la capital vive una temporada de lluvias pronunciadas que facilita la infiltración de agua dentro de las grietas y fisuras, acelerando la aparición de baches y socavones.

La gestión pública también influye. El esquema de Participación Público-Privada para el Circuito Interior, vigente desde 2013, implica pagos anuales elevados que destinan estos recursos a mantenimiento específico de este corredor vial. Sin embargo, áreas fuera del circuito, y otras calles secundarias, reciben menor atención en la reparación y mantenimiento permanente. Esto limita la capacidad de respuesta frente a la gran cantidad de baches registrados en otras zonas.

Adicionalmente, la falta de mantenimiento preventivo regular y la ejecución de reparaciones temporales o parciales agudizan el problema. Esto genera que los baches reaparezcan incluso después de ser reparados, manteniendo un ciclo constante que afecta a peatones y conductores.

¿Cómo afecta el problema de baches a los ciudadanos de CDMX?

Los baches en las calles capitalinas representan un peligro para los habitantes y visitantes de la Ciudad de México. Afectan la seguridad vial de conductores, motociclistas, ciclistas y peatones debido a accidentes derivados de impactos repentinos o maniobras evasivas. Además, los daños en los vehículos ocasionan gastos adicionales para los ciudadanos, que incluyen reparaciones mecánicas y mantenimiento frecuente.

El desgaste vial también genera mayores congestiones y tiempos prolongados en el tránsito, pues se reduce la velocidad en tramos afectados o se desvían rutas para evitar puntos con baches severos. Esto impacta la movilidad urbana y la calidad de vida.

En términos económicos, el costo asociado a daños vehiculares derivados por baches es alto. En algunas alcaldías se cuantificaron daños por millones de pesos anuales, afectando el gasto familiar y la economía local.

¿Qué acciones se están tomando para reparar los baches en CDMX?

El gobierno de la Ciudad de México ha implementado distintos programas para atender urgentemente el tema de los baches, con inversiones acumuladas superiores a 700 millones de pesos. Entre ellos destacan iniciativas como Bachetón que han reparado cientos de baches simultáneamente en colonias específicas, con trabajos coordinados por las alcaldías.

Sin embargo, algunos sectores reclaman mayor intensidad y cobertura de los trabajos. La administración local también anunció que en 2027 se liberarán más recursos para el mantenimiento vial, especialmente ligados a esquemas de Participación Público-Privada como el del Circuito Interior. Esto podría mejorar la atención en corredores estratégicos.

Asimismo, se contemplan acciones preventivas que incluyen mejor planeación y supervisión en obras viales, y tecnologías técnicas para otorgar mayor durabilidad a las reparaciones.

Impacto actual del gasto en mantenimiento vial y la persistencia de baches en la Ciudad de México

El pago anual de alrededor de 700 millones de pesos para el Circuito Interior refleja un compromiso financiero relevante del gobierno capitalino para mantener esta vía en operación. No obstante, la cantidad de baches distribuidos en el resto de la ciudad continúa siendo un problema tangible para las millones de personas que transitan diariamente.

Aunque existen programas de rehabilitación urbana que atienden sectores específicos y anuncios sobre incremento de recursos en los próximos años, el bacheo sigue siendo un desafío evidente en la vida cotidiana de los habitantes de CDMX. La combinación de factores técnicos, climáticos y administrativos mantiene la necesidad constante de mantenimiento, supervisión y planeación para mejorar la calidad del pavimento en toda la capital mexicana.

Advertisement