Si durante este tiempo de trabajo me pidieran resaltar un reconocimiento, evento o convenio resultado del excelente trabajo que hacen cada día los secretarios regionales y municipales para convertir a México en el quinto destino más visitado del mundo, no podría escoger solo uno. Y es que cada labor, por pequeña que sea, deja importantes resultados para el sector dentro del país y en la proyección internacional.
México ha encontrado una forma clara de hacerse presente en la conversación turística a nivel mundial. Y más que mostrar únicamente destinos, nos presentamos en espacios donde se define el rumbo de la industria. Esa presencia responde a una combinación de experiencia, capacidad organizativa y una visión que entiende al turismo como un elemento que incide en distintos ámbitos de la vida pública.
Ejemplo de ello son los eventos que tendremos este 2026. El más cercano es el Tianguis Turístico en su edición 50, que será a finales de este mes, y que después de varios años regresa a Acapulco. A lo largo del tiempo, este encuentro ha sido mucho más que una vitrina, pues ha funcionado como punto de reunión entre quienes integran la actividad turística dentro y fuera del país. Hoy, al abrirse por primera vez a la participación internacional, el Tianguis adquiere un nuevo alcance.
En esta edición, además, se incorpora con mayor claridad una perspectiva social. El espacio dedicado al turismo comunitario, más que ampliar la oferta introduce una conversación distinta sobre quiénes participan y cómo se distribuyen los beneficios. Proyectos impulsados desde las comunidades, como los vinculados al Mundo Maya, permiten observar una forma de desarrollo que integra identidad, patrimonio y actividad económica con una lógica más equilibrada.
También destaca la Copa Mundial de la FIFA 2026, que ubica nuevamente a México en una posición de alta visibilidad. Más que recibir a aficionados del deporte rey, ser sede de un evento de esta magnitud implica responder a elevados estándares en materia de organización, infraestructura y coordinación. Además, la participación de la selección mexicana añade un componente que refuerza el vínculo entre el país y el turismo deportivo.
Este contexto encuentra continuidad en la realización del Cuarto Congreso Mundial de Turismo Deportivo de ONU Turismo en territorio nacional, y que se lleve a cabo, por primera vez, fuera de Europa, da cuenta del reconocimiento hacia México como una nación con experiencia y capacidad de convocatoria. El Congreso reunirá a especialistas, autoridades y representantes del sector para intercambiar perspectivas sobre innovación, sustentabilidad, inversión y políticas públicas vinculadas al turismo deportivo.
Visto en conjunto, el Tianguis Turístico, la Copa Mundial y el Congreso de ONU Turismo forman parte de una misma línea. Cada evento aporta elementos distintos, pero todos coinciden en algo: proyectan a un país con mayor influencia en el desarrollo del turismo internacional.
En México, el turismo deja de ser solo promoción y se convierte en una vía para generar desarrollo, unir sectores y abrir nuevas oportunidades para sus regiones. Esto es lo que más me enorgullece de nuestra labor diaria, la propia, la de mi equipo, y la de los secretarios estatales y municipales que me acompañan.