Casi seis de cada 10 empleos generados en México entre octubre de 2024 y septiembre de 2026 fueron informales, de acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). El dato refleja uno de los principales desafíos del mercado laboral durante el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum: impulsar puestos de trabajo que ofrezcan seguridad social, prestaciones y mejores condiciones para los trabajadores.
Durante el periodo analizado, la economía mexicana registró un aumento neto de 552 mil 816 personas ocupadas. De ese total, 330 mil 115 correspondieron a ocupaciones informales, equivalentes al 59.72%, mientras que 222 mil 701 fueron empleos formales, es decir, el 40.28%, según el análisis de las cifras de la ENOE.
La informalidad no solo se refleja en los empleos generados durante la actual administración. También representa una parte mayoritaria de la población ocupada del país, con efectos en la productividad, el acceso a prestaciones laborales y la recaudación de impuestos.
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¿Cuántos trabajadores están en la informalidad laboral en México?
Al cierre de septiembre de 2026, México registró alrededor de 59.98 millones de personas ocupadas. De ellas, aproximadamente 32.56 millones trabajaban en condiciones de informalidad, frente a 27.42 millones que se desempeñaban en la formalidad.
Esto significa que 54.3% de la población ocupada en México tenía un empleo informal durante septiembre, de acuerdo con los resultados de la ENOE difundidos por el Inegi. La tasa fue inferior al 54.9% registrado en el mismo mes de 2025.
La informalidad laboral abarca más que los negocios que operan sin registro. También incluye distintas modalidades de trabajo que carecen de acceso a la seguridad social mediante la ocupación, incluso cuando se realizan dentro de unidades económicas formalmente establecidas.
Por eso, el indicador permite observar no solo cuántas personas trabajan, sino también las condiciones en las que se incorporan al mercado laboral.
Empleo en México durante 2026: retroceso en los primeros nueve meses
El comportamiento del empleo también encendió alertas durante 2026. De acuerdo con las cifras citadas en el análisis original, entre enero y septiembre se registró una disminución acumulada de 401 mil 992 personas ocupadas, el primer saldo negativo para un periodo comparable desde 2020, cuando la pandemia de COVID-19 golpeó la actividad económica.
En contraste, la ocupación formal presentó un incremento de 24 mil 942 personas durante los primeros nueve meses del año, después de que en el mismo periodo de 2025 se reportara una reducción de 311 mil 903.
Estas cifras deben interpretarse con cuidado: la ENOE estima personas ocupadas y condiciones de ocupación, mientras que los registros administrativos, como los del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), contabilizan puestos de trabajo registrados bajo otra metodología. Por ello, no deben compararse como si midieran exactamente el mismo universo.
El reto para el mercado laboral no consiste únicamente en generar ocupaciones, sino en ampliar las oportunidades de empleo formal y mejorar la estabilidad de los ingresos de los trabajadores.
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¿Cómo afecta la informalidad a la productividad de México?
La informalidad laboral también representa un obstáculo para elevar la productividad, un factor relacionado con el crecimiento económico y la capacidad de las empresas para generar mayor valor con los recursos que utilizan.
Edgar González, asociado de Análisis Económico y Deuda Soberana de HR Ratings, ha señalado que la productividad laboral mexicana se encuentra por debajo de los niveles registrados una década atrás.
El especialista explicó que el repunte observado durante 2020 y 2021 debe analizarse en el contexto de la pandemia, pues la salida de trabajadores informales del mercado laboral pudo influir en el indicador. Por tanto, ese aumento no necesariamente significó una mejora estructural de la productividad.
La productividad es relevante porque influye en la capacidad de las empresas para competir, invertir, elevar salarios y sostener su crecimiento. Cuando una proporción importante de la actividad económica se desarrolla en condiciones informales, también se dificultan el acceso al financiamiento, la capacitación y la adopción de tecnología.
Empresas informales son menos productivas, advierte México Evalúa
Mariana Campos, directora general de México Evalúa, ha advertido que las empresas informales pueden ser alrededor de 40% menos productivas que las formales, una diferencia que limita el desempeño económico del país.
Desde esta perspectiva, la informalidad no solo afecta a los trabajadores que carecen de prestaciones. También puede restringir el crecimiento de los negocios, su capacidad para invertir y sus posibilidades de incorporarse a cadenas de proveeduría más amplias.
Las empresas formales suelen estar sujetas a obligaciones fiscales, laborales y administrativas que no siempre enfrentan los negocios informales. Esa diferencia puede generar condiciones desiguales de competencia y desincentivar la regularización de algunas actividades económicas.
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Impuestos y trámites: obstáculos para crear empleos formales
Uno de los temas centrales del debate sobre la informalidad es el costo de contratar trabajadores y mantener un negocio dentro de la legalidad.
Víctor Manuel Herrera, presidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), ha señalado que las cargas fiscales, las obligaciones administrativas y las dificultades para cumplir con determinados procedimientos pueden reducir los incentivos para operar formalmente.
Entre los obstáculos mencionados se encuentran las restricciones para realizar deducciones, los trámites fiscales y los problemas relacionados con los certificados necesarios para emitir facturas.
Desde esta perspectiva, simplificar procedimientos y ofrecer incentivos para que las empresas se regularicen podría contribuir a reducir las diferencias entre operar dentro y fuera de la formalidad.
Sin embargo, el diseño de estas medidas debe considerar también la protección de los derechos laborales, el acceso a la seguridad social y la necesidad de que las empresas cumplan con sus obligaciones fiscales.
¿Cómo se puede reducir la informalidad laboral en México?
La reducción de la informalidad requiere medidas que faciliten la incorporación de trabajadores y negocios al mercado formal. Entre las propuestas planteadas por especialistas se encuentran:
- Simplificar los trámites: reducir los obstáculos administrativos para abrir y mantener un negocio.
- Revisar los costos de contratación: analizar las cargas asociadas al empleo formal sin debilitar los derechos de los trabajadores.
- Facilitar el cumplimiento fiscal: hacer más accesibles los procedimientos y las obligaciones tributarias.
- Impulsar la productividad: promover capacitación, inversión y acceso a herramientas tecnológicas para las empresas.
- Fortalecer la seguridad social: ampliar las oportunidades para que los trabajadores cuenten con protección y prestaciones laborales.
El desafío para el gobierno de Claudia Sheinbaum consiste en crear condiciones que favorezcan la generación de empleo formal y permitan que más trabajadores accedan a mejores condiciones laborales.
Los datos de septiembre de 2026 muestran que más de la mitad de las personas ocupadas en México continúa trabajando en condiciones de informalidad. Además, el análisis del periodo comprendido entre octubre de 2024 y septiembre de 2026 indica que casi seis de cada 10 empleos generados netos correspondieron a esta modalidad.
La persistencia de este fenómeno plantea retos para la productividad, la recaudación fiscal y el acceso de millones de trabajadores a prestaciones y seguridad social.
