El Comité Bancario del Senado de Estados Unidos aprobó la Ley CLARITY, una iniciativa legislativa que busca definir el reparto regulatorio de las criptomonedas entre dos agencias federales. Tras conocerse la votación, las acciones de empresas vinculadas al sector de activos digitales experimentaron incrementos notables en los mercados bursátiles.
Reacción inmediata en los mercados financieros
Las acciones de Coinbase registraron un alza de aproximadamente 9% después de que el comité legislativo diera luz verde al proyecto. Por su parte, Strategy subió cerca del 8%, mientras que Robinhood y Galaxy Digital avanzaron alrededor del 6% cada una.
El movimiento bursátil refleja las expectativas de la industria cripto respecto a un marco regulatorio más definido en Estados Unidos, donde se estima que unos 50 millones de personas poseen algún tipo de criptomoneda.
Disputa jurisdiccional entre SEC y CFTC
La función principal de la Ley CLARITY es resolver una disputa territorial de años entre dos agencias federales: la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC). El proyecto de ley asigna la mayoría de los tokens como materias primas digitales bajo la supervisión de la CFTC, mientras que ciertos activos clasificados como valores permanecerían bajo la jurisdicción de la SEC.
Adicionalmente, la legislación obliga a los exchanges de criptomonedas a cumplir normas contra el lavado de dinero similares a las que actualmente rigen para los bancos tradicionales.
Negociación sobre stablecoins y cambio de postura de Coinbase
Uno de los puntos de mayor controversia durante las negociaciones fue el tratamiento de las stablecoins. El acuerdo final permite recompensas con restricciones diseñadas para evitar que estos activos digitales actúen como depósitos bancarios.
Brian Armstrong, CEO de Coinbase, retiró su apoyo a la iniciativa a inicios de 2026 debido a la redacción sobre stablecoins. Sin embargo, tras los cambios incorporados durante las negociaciones, retomó su respaldo al proyecto. Armstrong calificó el proyecto de ley de sólido y dijo que beneficiará al pueblo estadounidense al hacer que el sistema financiero de EU sea más rápido, más barato y más accesible.
Casi un año de estancamiento legislativo
La aprobación en el Comité Bancario del Senado ocurrió tras casi un año de estancamiento y meses de negociaciones entre legisladores y representantes de la industria. El proyecto había enfrentado obstáculos significativos desde mediados de 2025, cuando las diferencias sobre el alcance regulatorio y el tratamiento de ciertos activos digitales impidieron su avance.
Entre los actores involucrados en el proceso legislativo figuran la senadora Kirsten Gillibrand y el senador Rubén Gallego, quienes han participado en las discusiones sobre el marco regulatorio para criptomonedas.
Obstáculos pendientes para su aprobación definitiva
A pesar del avance en comité, la Ley CLARITY enfrenta un camino complejo antes de convertirse en ley federal. El proyecto debe ser votado en el pleno del Senado, donde requerirá al menos 60 votos para superar el umbral necesario. Esto implica que la iniciativa necesitará apoyo de varios senadores demócratas además del bloque republicano.
Funcionarios de la Casa Blanca han manifestado que no aceptarán un proyecto de ley que perjudique al presidente, lo que añade una dimensión política adicional a las negociaciones pendientes.
Implicaciones para el mercado cripto estadounidense
De aprobarse en su forma actual, la Ley CLARITY proporcionaría un marco regulatorio más claro para los aproximadamente 50 millones de estadounidenses que poseen criptomonedas. La definición precisa de qué activos califican como materias primas digitales y cuáles como valores eliminaría parte de la incertidumbre que ha caracterizado al sector en los últimos años.
Las normas contra el lavado de dinero para exchanges también representarían un cambio significativo en la operación de estas plataformas, alineándolas con estándares ya establecidos para instituciones financieras tradicionales.
