El costo de la canasta alimentaria creció casi al doble que la inflación general de abril, registrando su mayor alza anual en más de dos años, según datos del INEGI. El jitomate acumula un encarecimiento de 121% en un año y la Profeco recomienda cambiar las recetas del hogar.
¿Cuánto cuesta ahora la canasta alimentaria en México?
De acuerdo con el reporte mensual de Líneas de Pobreza publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) el 11 de mayo de 2026, el costo de la canasta alimentaria registró un incremento anual de 8.3% tanto en zonas urbanas como rurales durante abril, su mayor alza desde enero de 2024.
En números concretos, una persona que vive en zona urbana necesitó $2,598.99 pesos mensuales solo para cubrir su alimentación básica; mientras que en el ámbito rural el monto fue de $1,966.06 pesos. Ambos valores están muy por encima de la inflación general de abril, que el propio INEGI ubicó en 4.45% anual.
Esto significa que el precio de la canasta alimentaria creció casi al doble que el promedio inflacionario del país, golpeando con mayor fuerza a las familias de menores ingresos, que destinan la mayor parte de su gasto al rubro de alimentos.
El jitomate: el ingrediente que rompió la cocina mexicana
El protagonista indiscutible de este encarecimiento es el jitomate. Según el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), este producto registró un alza anual de 121% en abril de 2026, lo que lo convierte en el principal impulsor del incremento en la canasta alimentaria, especialmente en zonas rurales.
Para contextualizar la magnitud del problema: el kilogramo de jitomate saladette llegó a venderse hasta en 80 pesos en supermercados, mientras que en centrales de abasto su precio promedio rondaba los 40 pesos. La brecha entre el productor y el consumidor final encendió las alarmas del propio Gobierno federal.
Otros productos que también contribuyeron al alza fueron:
- Chile serrano: +36.27% mensual
- Chile poblano: +41.42% mensual
- Papa: +12.23% mensual
- Gasolina premium: +6.16% mensual
- Gas LP: +1.56% mensual
¿Por qué subió tanto el jitomate? Sheinbaum explica las causas
La presidenta Claudia Sheinbaum abordó el tema en su conferencia de prensa del 7 de mayo y explicó que el encarecimiento del jitomate se debe a una combinación de factores que afectaron la oferta simultáneamente en México y Estados Unidos.
Por un lado, una helada en Florida redujo la producción de tomate en esa región, lo que llevó a Estados Unidos a aumentar sus importaciones desde México. Por otro lado, una plaga en los cultivos de Sinaloa —uno de los principales estados productores del país— golpeó la oferta nacional justo cuando la demanda de exportación se disparaba.
‘Hay menos producto y eso encarece el jitomate. Están en una mesa de trabajo la Secretaría de Agricultura y todas las centrales de abasto, las comercializadoras, para controlar que no suba, que no haya especulación’, declaró la mandataria.
Además, la incertidumbre generada por los aranceles que Donald Trump impuso al jitomate mexicano desde 2025 desincentivó la siembra. Productores del sector redujeron su superficie cultivada hasta en un 80%, según Manuel Antonio Cázares Castro, presidente del grupo Sistema Producto Tomate, quien advirtió que los precios elevados podrían extenderse hasta el verano.
La Profeco recomienda cocinar sin jitomate
Ante la escalada de precios, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), encabezada por Iván Escalante, realizó cinco mesas de trabajo para buscar la estabilización del precio. Sin embargo, también lanzó una recomendación que generó polémica en redes sociales: sustituir el jitomate en sopas y caldos por otros ingredientes.
La sugerencia colocó al Gobierno en una posición incómoda, ya que el jitomate es un ingrediente central de la gastronomía mexicana, presente en salsas, guisados, caldos y antojitos. Expertos en nutrición y cocina señalaron que algunos sustitutos posibles incluyen el pimiento morrón rojo, el tomate verde o el ajvar (pasta de pimiento y berenjena), aunque reconocieron que ninguno replica completamente el sabor del jitomate.
El PACIC, la respuesta del Gobierno para contener la inflación
Como parte de la estrategia antiinflacionaria, el Gobierno de Sheinbaum renovó el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), acordando con empresarios, productores y cadenas de autoservicio mantener en $910 pesos el costo semanal de una canasta con 24 productos básicos para una familia de cuatro personas.
Entre las medidas anunciadas también destacan:
- Estímulos a los precios de gasolinas
- Acuerdos con gasolineros y productores agrícolas
- Mejoras en cadenas logísticas
- Señalización visible en tiendas de autoservicio para identificar los productos del PACIC
- Supervisión de la Profeco para evitar abusos y especulación
Sin embargo, el jitomate y la tortilla quedaron excluidos del PACIC, lo que limita el alcance real del programa para las familias más vulnerables.
¿Qué impacto tiene esto en la pobreza?
Las Líneas de Pobreza que publica el INEGI sirven precisamente para medir cuánto ingreso necesita una persona para no caer en situación de pobreza extrema. Cuando la canasta alimentaria sube 8.3% anual —frente a una inflación general de 4.45%— significa que millones de mexicanos con ingresos fijos ven reducido su poder adquisitivo real en términos de alimentos.
Si se incorporan además los gastos no alimentarios esenciales como transporte, salud, educación y vivienda, el umbral de pobreza en zonas urbanas asciende a $4,954.23 pesos mensuales por persona, y a $3,572.47 pesos en zonas rurales, según el propio INEGI.
El alza acumulada de la canasta alimentaria en los últimos meses también supera con creces los incrementos salariales, erosionando el beneficio de los aumentos al salario mínimo impulsados por la actual administración.
Perspectivas: ¿cuándo bajarán los precios de la canasta alimentaria?
Aunque Sheinbaum aseguró que el jitomate ‘ha bajado un poco’ en las primeras semanas de mayo respecto a la última semana de abril, los productores del sector son menos optimistas. El grupo Sistema Producto Tomate advirtió que el desabasto generalizado podría extenderse al menos hasta el verano, cuando se espera que comiencen a avanzar las cosechas tempranas en estados como Morelos y Puebla.
En tanto, la Profeco seguirá monitoreando los precios en centrales de abasto, mercados públicos y cadenas de autoservicio para detectar casos de especulación.
