Moody’s recortó la calificación crediticia de México y la mantiene en el nivel Baa3, el último escalón antes de la categoría especulativa. Analistas de Banco Base, Franklin Templeton, Finamex y Monex coinciden en que esta decisión representa una advertencia clara para la Secretaría de Hacienda y Crédito Público sobre el deterioro gradual de los fundamentos económicos del país.
Con esta acción, México suma dos agencias calificadoras que lo ubican en el nivel más bajo del grado de inversión. Fitch Ratings también mantiene al país en BBB-, mientras que S&P Global Ratings conserva la nota un nivel arriba pero cambió su perspectiva de Estable a Negativa. La deuda mexicana tiene poco más de un año cotizando como si tuviera calificación BBB-.
México en la frontera de los emisores especulativos
Luis Gonzali, vicepresidente y codirector de inversiones en Franklin Templeton, describió la situación actual con claridad: “Ahora, con dos agencias calificándonos en el nivel más bajo del grado de inversión (Fitch y Moody’s), estamos viendo el abismo, porque estamos en la frontera de los emisores especulativos”.
El especialista advirtió que la tendencia actual podría derivar en nuevas acciones negativas por parte de las calificadoras. “La tendencia de bajo crecimiento, lenta consolidación fiscal y mayor endeudamiento sí puede ponernos en vías de una nueva perspectiva negativa al paso de otros 12 o 24 meses”, señaló Gonzali.
Por su parte, Janneth Quiroz, directora de análisis económico, cambiario y bursátil de Grupo Financiero Monex, explicó el mensaje que envían las agencias calificadoras: “En términos prácticos, las agencias están enviando el mensaje de que México todavía conserva estabilidad macroeconómica y capacidad de pago, pero sus fundamentos se han deteriorado gradualmente por un bajo crecimiento económico, mayores déficits fiscales, aumento del costo financiero y las presiones derivadas de Pemex”.
Deterioro del perfil crediticio mexicano
La directora de Monex fue enfática al señalar que el perfil crediticio del país se ha debilitado de manera importante. “Se ha debilitado de forma importante el perfil crediticio y el país tiene hoy menos fortaleza fiscal y menor margen de maniobra que hace algunos años”, indicó Quiroz.
A pesar de las señales de alerta, la analista aclaró que México aún mantiene su atractivo para los inversionistas, aunque con matices importantes: “México sigue siendo considerado un país para invertir, pero con un perfil mucho más vulnerable que antes”.
Gabriela Siller, directora de análisis económico en Banco Base, advirtió sobre las consecuencias que tendría para el país perder el grado de inversión: “Perder el grado de inversión elevaría el costo de financiamiento para personas, empresas y el mismo gobierno. El tipo de cambio quedaría expuesto a depreciaciones aceleradas y en general se presentaría un deterioro adicional al contexto económico de México”.
Condiciones para estabilizar la calificación
Victor Gómez Ayala, economista jefe de Finamex Casa de Bolsa, interpretó el cambio de perspectiva de Moody’s a Estable como una señal de que el deterioro ya está incorporado en la calificación actual. “Está diciendo que el deterioro está en gran medida incorporado en la calificación Baa3, siempre que la estabilidad macroeconómica se mantenga”, explicó.
El especialista de Finamex detalló las condiciones específicas que México necesitaría cumplir para estabilizar su trayectoria crediticia: “El umbral de estabilización es explícito: un ajuste primario sostenido; una trayectoria de deuda creíble pero debajo de 55% del PIB proyectado para el 2028 y una reducción del riesgo contingente asociado a Pemex. Ninguna de estas condiciones es una certeza de corto plazo”.
Panorama de las calificadoras sobre México
El escenario actual de las principales agencias calificadoras respecto a México presenta un panorama de alertas múltiples. A continuación se presenta el estado de cada una:
Moody’s: Calificación Baa3, último escalón del grado de inversión, con perspectiva Estable tras el recorte reciente.
Fitch Ratings: Calificación BBB-, equivalente al último nivel del grado de inversión.
S&P Global Ratings: Mantiene la nota un nivel arriba que Moody’s y Fitch, pero cambió la perspectiva de Estable a Negativa.
El hecho de que dos de las tres principales calificadoras ubiquen a México en el último escalón antes de la categoría especulativa representa una señal de alerta significativa para los mercados financieros y para la política fiscal del gobierno mexicano.
Implicaciones para la economía mexicana
Los analistas consultados coinciden en que, aunque México no ha perdido el grado de inversión, la posición actual es considerablemente más vulnerable que en años anteriores. Las presiones derivadas de Pemex, los mayores déficits fiscales, el bajo crecimiento económico y el aumento del costo financiero son factores que han contribuido al deterioro gradual.
La perspectiva Estable asignada por Moody’s tras el recorte sugiere que la agencia no anticipa un segundo recorte inminente, siempre que se mantenga la estabilidad macroeconómica. Sin embargo, el plazo de 12 a 24 meses mencionado por los expertos para una posible nueva perspectiva negativa o recorte adicional por parte de S&P mantiene la presión sobre las finanzas públicas.
La meta de mantener la trayectoria de deuda por debajo del 55% del PIB proyectado para 2028 se presenta como uno de los indicadores clave que vigilarán las calificadoras en los próximos meses.
Información pendiente de precisar
Hasta el momento no se ha dado a conocer la reacción oficial de la Secretaría de Hacienda ante el recorte de Moody’s. Tampoco se ha precisado la fecha exacta en que la agencia realizó la acción de calificación ni cuál era el nivel previo antes del ajuste. El nivel actual de deuda como porcentaje del PIB y la calificación exacta que mantiene S&P Global Ratings son datos que no han sido confirmados en los reportes disponibles.
Preguntas frecuentes
¿México perdió el grado de inversión?
No. México mantiene el grado de inversión, pero se encuentra en el último escalón antes de la categoría especulativa con dos de las tres principales calificadoras: Moody’s con Baa3 y Fitch con BBB-.
¿Qué pasaría si México pierde el grado de inversión?
Según Gabriela Siller de Banco Base, se elevaría el costo de financiamiento para personas, empresas y gobierno; el tipo de cambio quedaría expuesto a depreciaciones aceleradas y se presentaría un deterioro adicional del contexto económico.
¿Cuáles son las condiciones para estabilizar la calificación?
De acuerdo con Victor Gómez Ayala de Finamex, se requiere un ajuste primario sostenido, una trayectoria de deuda creíble por debajo del 55% del PIB para 2028 y una reducción del riesgo contingente asociado a Pemex.
¿En cuánto tiempo podría haber otro recorte?
Luis Gonzali de Franklin Templeton advirtió que la tendencia actual podría derivar en una nueva perspectiva negativa o recorte en un plazo de 12 a 24 meses si persisten el bajo crecimiento, la lenta consolidación fiscal y el mayor endeudamiento.
El recorte de Moody’s a la calificación crediticia de México coloca al país en una posición de mayor vulnerabilidad financiera, con dos de las tres principales agencias ubicándolo en el último escalón del grado de inversión. Los analistas del sector financiero mexicano coinciden en que esta decisión representa una advertencia sobre el deterioro gradual de los fundamentos económicos, aunque señalan que el país aún conserva capacidad de pago y estabilidad macroeconómica.
