Javier Coello Trejo, conocido como El Fiscal de Hierro, falleció a los 77 años tras permanecer varias semanas internado en el hospital ABC de Santa Fe. El deceso fue confirmado el 24 de mayo de 2026 por el senador Manuel Velasco, del Partido Verde, quien destacó su trayectoria en el servicio público y la abogacía.
El cuerpo del exfuncionario será velado este domingo en Cuajimalpa de Morelos. Coello Trejo fue una figura central y polémica en la procuración de justicia mexicana durante las décadas de los setenta y ochenta, periodo en el que ocupó posiciones clave en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.
Trayectoria del Fiscal de Hierro en la procuración de justicia
Javier Coello Trejo nació en Ciudad de México en 1948. Su carrera en el ámbito de la seguridad y la justicia comenzó a edad temprana: a los 23 años ya era jefe de la policía de Chiapas. En 1973 ingresó a la Procuraduría General de la República como agente del Ministerio Público.
Entre 1982 y 1984 se desempeñó como secretario de Gobierno de Chiapas durante la administración del gobernador priista Absalón Castellanos. Sin embargo, su periodo de mayor notoriedad llegó entre 1988 y 1990, cuando fungió como subprocurador general encargado de la lucha contra el narcotráfico durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari.
Fue el expresidente José López Portillo quien le otorgó el apodo de El Fiscal de Hierro, sobrenombre que lo acompañaría durante toda su vida pública y que reflejaba su estilo implacable en la persecución del crimen.
Casos emblemáticos que marcaron su legado
Durante su gestión como subprocurador, Coello Trejo participó en operativos que resultaron en la captura de figuras de alto perfil. Entre los casos más relevantes destacan el encarcelamiento del líder petrolero Joaquín Hernández Galicia, conocido como La Quina, y la detención de Miguel Ángel Félix Gallardo, fundador del Cartel de Guadalajara.
También se le atribuye la recuperación de las joyas robadas al Museo Nacional de Antropología, un caso que generó amplia cobertura mediática en su momento. Tras dejar la subprocuraduría, ocupó durante un año el cargo de procurador federal del Consumidor.
En 2021 publicó sus memorias con editorial Planeta, donde reflexionó sobre su carrera y respondió a las críticas que lo acompañaron durante décadas.
Desde un principio dejé en claro que nosotros representábamos la ley, nunca permití que nadie se nos subiera a las barbas. Dicen que fui un cabrón; me acusaron, me persiguieron y me difamaron. Todo lo hice porque siempre he creído en la ley y en la justicia, pero sobre todo, porque amo a México.
La polémica sobre la Guerra Sucia y los desaparecidos
Una de las posturas más controversiales de Javier Coello Trejo fue su negación de la existencia de la Guerra Sucia y los desaparecidos forzados durante las décadas de los setenta y ochenta en México. Esta posición generó fuertes críticas de organizaciones de derechos humanos y familiares de víctimas.
En sus memorias, el exfuncionario defendió las acciones de las fuerzas de seguridad de aquella época con argumentos que generaron polémica.
¿Por qué guerra sucia? ¿Porque combatimos al crimen? ¿Porque se hizo justicia? Si hubo una guerra sucia fue la que hicieron esos delincuentes contra nuestros hombres, nuestros policías.
Coello Trejo también calificó duramente a los integrantes de los movimientos guerrilleros de aquella época.
Los miembros de los grupos guerrilleros urbanos no eran jóvenes cantando canciones de protesta, eran verdaderos delincuentes.
Los últimos 30 años en el ejercicio privado de la abogacía
Tras su salida del servicio público, Javier Coello Trejo ejerció durante los últimos 30 años en su despacho Coello Trejo y Asociados, donde trabajó junto a su hijo y su nieto. El bufete atendió casos de alto perfil en el ámbito legal mexicano.
Entre sus clientes más conocidos se encuentran Emilio Lozoya, exdirector de Pemex, a quien representó en 2019, y Alejandro Gertz Manero, exfiscal general de la República. Su trayectoria profesional lo llevó a interactuar con figuras como los expresidentes Luis Echeverría y Miguel de la Madrid, así como con Alfonso Durazo, George Bush padre, el procurador Óscar Flores y Miguel Nazar, conocido como El Tigre, quien fuera director de la Policía Federal de Seguridad.
Hospitalización y reacciones tras el deceso
Coello Trejo llevaba varias semanas internado en el hospital ABC de Santa Fe. Desde inicios de mayo se solicitaron donaciones de sangre para su tratamiento, y se realizó una misa por su salud en la Basílica de Guadalupe. La causa exacta del fallecimiento no ha sido confirmada públicamente.
El senador Manuel Velasco expresó sus condolencias tras conocerse la noticia.
Lamento profundamente el sensible fallecimiento del licenciado Javier Coello Trejo, un hombre que trabajó por México con pasión y compromiso desde la abogacía y el servicio público. Leal a su valores y principios que defendió con firmeza y valentía.
Velatorio y servicios funerarios
El cuerpo de Javier Coello Trejo será velado este domingo 25 de mayo en Cuajimalpa de Morelos. Hasta el momento no se han dado a conocer detalles sobre la ubicación exacta del velatorio, el horario ni la información sobre los servicios funerarios posteriores.
Tampoco se han difundido públicamente reacciones de los familiares directos del exfuncionario.
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Javier Coello Trejo?
Fue un abogado y funcionario público mexicano que se desempeñó como subprocurador general encargado de la lucha contra el narcotráfico entre 1988 y 1990. Se le conoció como El Fiscal de Hierro.
¿A qué edad murió Javier Coello Trejo?
Falleció a los 77 años. Había nacido en Ciudad de México en 1948.
¿Cuándo y dónde será el velatorio de Javier Coello Trejo?
El velatorio se realizará el domingo 25 de mayo de 2026 en Cuajimalpa de Morelos. No se ha confirmado la ubicación exacta ni el horario.
¿Por qué le decían El Fiscal de Hierro?
El apodo se lo puso el expresidente José López Portillo debido a su estilo inflexible en la persecución del crimen durante su carrera en la procuración de justicia.
El fallecimiento de Javier Coello Trejo marca el final de una trayectoria que abarcó más de cinco décadas en la procuración de justicia y el ejercicio legal en México. Su figura permanecerá asociada tanto a los operativos contra el narcotráfico de finales de los ochenta como a las controversias sobre la actuación del Estado mexicano durante la llamada Guerra Sucia.
