En México se registraron 168 hospitalizaciones por intoxicación con fentanilo durante un periodo de tres años, comprendido entre junio de 2023 y mayo de 2026, con un promedio de cinco ingresos hospitalarios mensuales. Las cifras muestran una concentración inicial en la frontera norte que posteriormente se dispersó hacia otros estados del país, mientras expertos advierten sobre un posible subregistro de casos y obstáculos que enfrentan los usuarios de drogas para acceder a servicios de salud.
Los datos revelan dos periodos diferenciados: el primero, de junio de 2023 a diciembre de 2024, concentró 92 atenciones en urgencias y egresos hospitalarios principalmente en Sinaloa con 38 casos y Baja California con 22 casos. El segundo periodo, de enero de 2025 a mayo de 2026, registró 76 casos con una dispersión geográfica hacia entidades que anteriormente no reportaban esta problemática.
Cambio en el patrón geográfico de las intoxicaciones
El análisis de los periodos revela una transformación en la distribución territorial de las hospitalizaciones por fentanilo. Durante el segundo periodo, Sinaloa mantuvo 32 casos pero Baja California experimentó una reducción drástica a solo 4 casos. En contraste, la Ciudad de México registró un incremento significativo al pasar de casos aislados a 15 hospitalizaciones, igualando el número de ingresos reportados en Culiacán.
A partir de 2025, los casos se extendieron por diversas entidades federativas: Michoacán con 6 casos, Jalisco con 4, Yucatán con 3, mientras que Guanajuato, Estado de México, Quintana Roo y Morelos reportaron 2 casos cada uno. Estados como Sonora, Oaxaca, Chiapas y San Luis Potosí registraron un caso respectivamente, evidenciando una problemática que ya no se limita únicamente a la región fronteriza.
Clasificación de las causas de intoxicación
La categorización de las causas desde 2025 muestra que 29 casos fueron clasificados como intencionales o autoinfligidos, 23 como accidentales, 14 permanecen por determinar, 9 fueron catalogados como reacción adversa y un caso correspondió a agresión de tercero, específicamente un bebé en Tijuana.
Las sobredosis por consumo autoinfligido se concentraron en Sinaloa con 15 casos y Michoacán con 3. Las intoxicaciones accidentales presentaron un patrón diferente, con la Ciudad de México reportando 11 casos y Sinaloa 7. Isaías Pablo Torrentino, investigador de política de drogas de Elementa DDHH, explicó las dificultades en esta clasificación:
Se receta fentanilo en algunos casos, puede terminar en manos de la persona que no es destinataria necesariamente y hubo un mal uso… no sabemos si realmente hay un uso en el que es accidental, pero la persona sí buscaba consumir un opioide, pero terminó consumiendo otra sustancia
Las ciudades con mayor número de registros fueron Culiacán y la Ciudad de México con 15 casos cada una, seguidas por Tijuana y Morelia con 4 casos respectivamente.
Perfil de edad de las personas hospitalizadas
El rango de edad más afectado corresponde a personas de 30 a 49 años, representando el 41% de los casos totales. Las personas jóvenes de 16 a 29 años constituyen el 29% de las hospitalizaciones, mientras que el grupo de 50 a 70 años representa el 17%. Los menores de 16 años conforman el 13% de los casos registrados.
Los registros oficiales de hospitalizaciones por fentanilo comenzaron a partir de 2023, lo que limita la posibilidad de establecer comparaciones con años anteriores o identificar tendencias de largo plazo en el comportamiento de esta problemática.
Advertencias sobre subregistro y obstáculos de acceso
Pese a las cifras oficiales, expertos y organizaciones de la sociedad civil advierten sobre un posible subregistro de casos, particularmente en la región de la frontera norte. Esta discrepancia entre los datos oficiales y la realidad observada por organizaciones que trabajan directamente con usuarios de drogas plantea interrogantes sobre la magnitud real del problema.
Torrentino señaló los múltiples obstáculos que enfrentan las personas que requieren atención médica por intoxicación con fentanilo, basándose en información proporcionada por organizaciones civiles:
Lo que nos dicen en Prevencasa es que las personas tienen miedo. Las clínicas, en primer lugar, están lejanas a los centros de consumo. Otro obstáculo es que les piden documentos con los que no cuentan porque son personas que viven en situación de calle o los servicios de salud les llegan a exigir que no estén consumiendo para ofrecerles un servicio de tratamiento; una abstinencia forzada
Estas barreras incluyen la distancia física entre las clínicas de atención y los lugares donde se concentra el consumo, requisitos documentales que personas en situación de calle no pueden cumplir, y políticas de abstinencia forzada como condición para recibir tratamiento, factores que podrían estar contribuyendo a que numerosos casos no lleguen a registrarse en las estadísticas oficiales.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos casos de hospitalización por fentanilo se han registrado en México?
Se registraron 168 hospitalizaciones por intoxicación con fentanilo en un periodo de tres años, entre junio de 2023 y mayo de 2026, con un promedio de cinco casos mensuales.
¿En qué estados se concentran las hospitalizaciones por fentanilo?
Inicialmente se concentraron en Sinaloa y Baja California. A partir de 2025, los casos se dispersaron hacia Ciudad de México, Michoacán, Jalisco, Yucatán y otros estados del país.
¿Qué grupo de edad es el más afectado por intoxicación con fentanilo?
El grupo de 30 a 49 años es el más afectado, representando el 41% de los casos. Le siguen las personas de 16 a 29 años con el 29%, y adultos mayores de 50 a 70 años con el 17%.
La dispersión geográfica de los casos de intoxicación por fentanilo y las advertencias sobre subregistro plantean desafíos para el sistema de salud mexicano. La brecha entre las cifras oficiales y la realidad reportada por organizaciones civiles, sumada a los obstáculos de acceso identificados, sugiere la necesidad de políticas públicas que faciliten la atención sin imponer barreras a poblaciones vulnerables.
