Las cadenas de suministro mundiales continuaron bajo presión durante mayo de 2026 como consecuencia directa de la guerra en Medio Oriente, según reveló la Reserva Federal de Nueva York. El indicador que mide estas tensiones descendió ligeramente respecto al mes anterior, pero se mantiene en niveles comparables a los registrados durante la última parte de 2022.
El Índice de Presión de la Cadena de Suministro Global elaborado por la Fed de Nueva York se ubicó en 1.77 puntos en mayo, una disminución marginal frente a los 1.82 puntos registrados en abril de 2026. Esta situación recuerda a los problemas logísticos experimentados durante la pandemia de Covid-19, que sentó las bases para disrupciones prolongadas en el comercio internacional.
Qué significa el índice de presión y por qué importa para la economía
El índice elaborado por la Reserva Federal de Nueva York es un termómetro de las condiciones del comercio global. Cuando este indicador sube, refleja dificultades en el movimiento de mercancías, retrasos en entregas, escasez de insumos y mayores costos de transporte. Estos factores suelen traducirse en presiones inflacionarias que afectan tanto a empresas como a consumidores.
El hecho de que el índice se mantenga en valores similares a los de finales de 2022 indica que las tensiones actuales tienen una magnitud comparable a las experimentadas durante la recuperación pospandemia. En aquel periodo, las disrupciones en las cadenas de suministro contribuyeron significativamente al aumento generalizado de precios en diversas economías.
Para México, como socio comercial de Estados Unidos, las presiones en las cadenas de suministro globales pueden tener efectos en los costos de importación, los tiempos de entrega de insumos industriales y la disponibilidad de ciertos productos en el mercado nacional.
El conflicto en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Ormuz
La presión sostenida en las cadenas de suministro se debe principalmente al conflicto bélico en Medio Oriente. La guerra contra Irán, respaldada por Estados Unidos, ha generado consecuencias directas sobre el flujo comercial internacional.
Uno de los efectos más significativos es el cierre del estrecho de Ormuz, un paso marítimo estratégico por donde transita una parte importante del petróleo mundial. Este cierre ha obstaculizado no solo el flujo de crudo, sino también el de otros bienes que utilizan esa ruta comercial.
El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y representa una de las vías más importantes para el transporte de hidrocarburos a nivel mundial. Su bloqueo obliga a buscar rutas alternativas más largas y costosas, lo que incrementa los tiempos de entrega y los gastos de transporte.
Dificultades para el sector manufacturero estadounidense
El Instituto de Gestión de Suministros realizó una encuesta del sector manufacturero cuyos resultados se dieron a conocer el lunes previo al 4 de junio. Este sondeo señala las dificultades que enfrentan los operadores industriales para obtener insumos necesarios para sus procesos productivos.
Las empresas manufactureras de Estados Unidos están experimentando complicaciones similares a las vividas durante los peores momentos de la pandemia, cuando la escasez de componentes afectó desde la producción automotriz hasta la electrónica de consumo.
Estas dificultades para conseguir materias primas e insumos intermedios pueden traducirse en retrasos de producción, incrementos de costos que eventualmente se trasladan al consumidor final, y en algunos casos, interrupciones temporales de líneas de ensamblaje.
Menor vulnerabilidad de Estados Unidos al precio del petróleo
A pesar de las tensiones actuales, un estudio publicado por la Fed de Boston ofrece un matiz relevante sobre el impacto potencial de esta crisis. La investigación indica que la economía estadounidense tiene actualmente una menor exposición a las alzas del precio del petróleo en comparación con décadas anteriores.
El estudio analiza cómo ha cambiado el consumo de energía de los estadounidenses a lo largo del tiempo. Desde la década de 1970, cuando las crisis petroleras golpearon severamente a la economía de Estados Unidos, la relación entre el precio del crudo y el desempeño económico se ha modificado sustancialmente.
Este cambio se debe a diversos factores, incluyendo una mayor eficiencia energética, la diversificación de fuentes de energía, el auge de la producción petrolera doméstica mediante técnicas como el fracking, y una transformación estructural de la economía hacia sectores menos intensivos en combustibles fósiles.
Para los consumidores y empresas, esto significa que aunque el cierre del estrecho de Ormuz presiona los precios del petróleo, el impacto económico general podría ser menos severo que lo experimentado en crisis energéticas pasadas.
Comparación con la presión de 2022
El índice actual de 1.77 puntos sitúa las tensiones logísticas en niveles comparables a los de la última parte de 2022. En aquel periodo, las cadenas de suministro todavía resentían los efectos acumulados de los cierres por Covid-19, combinados con una demanda que se recuperaba más rápido de lo esperado.
Durante 2022, las presiones en las cadenas de suministro fueron un factor importante en la inflación global, que alcanzó niveles no vistos en décadas en múltiples economías desarrolladas. Los bancos centrales, incluyendo la Reserva Federal de Estados Unidos, respondieron con agresivos ciclos de alzas en las tasas de interés.
La comparación con 2022 es relevante porque sugiere que las condiciones actuales podrían generar presiones inflacionarias similares, aunque el contexto económico general presenta diferencias importantes.
Qué información falta por confirmar
Existen varios elementos que aún no se han precisado en torno a esta situación. No se ha especificado la duración del cierre del estrecho de Ormuz ni las fechas exactas de inicio del conflicto con Irán. Tampoco se han dado a conocer proyecciones específicas de inflación derivadas de estas tensiones.
El estudio de la Fed de Boston no incluye los nombres de los economistas específicos que participaron en la investigación. Asimismo, los datos concretos de la encuesta del Instituto de Gestión de Suministros no fueron detallados más allá de la referencia general a las dificultades para obtener insumos.
Implicaciones para México y la economía regional
Las tensiones en las cadenas de suministro mundiales tienen efectos que se extienden más allá de Estados Unidos. México, como parte integral del sistema de producción norteamericano bajo el marco del T-MEC, puede verse afectado por estas disrupciones de diversas maneras.
Las empresas mexicanas que importan insumos de Asia o Europa podrían enfrentar mayores costos y tiempos de entrega. Por otro lado, las plantas manufactureras en México que dependen de componentes provenientes de cadenas de suministro globales también podrían experimentar dificultades para mantener sus ritmos de producción.
El sector automotriz, uno de los más importantes para la economía mexicana, suele ser particularmente sensible a las disrupciones logísticas dado que sus procesos de manufactura requieren la coordinación precisa de miles de componentes provenientes de múltiples países.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto bajó el índice de presión de las cadenas de suministro en mayo 2026?
El Índice de Presión de la Cadena de Suministro Global de la Fed de Nueva York descendió de 1.82 puntos en abril a 1.77 puntos en mayo de 2026, una disminución de 0.05 puntos.
¿Por qué están bajo presión las cadenas de suministro mundiales?
La presión se debe principalmente a la guerra en Medio Oriente, específicamente el conflicto con Irán respaldado por Estados Unidos, y el cierre del estrecho de Ormuz que ha obstaculizado el flujo de petróleo y otros bienes.
¿La economía de Estados Unidos es tan vulnerable al petróleo como en los años 70?
No. Un estudio de la Fed de Boston indica que la economía estadounidense tiene actualmente menor exposición a las alzas del precio del petróleo comparado con la década de 1970, debido a cambios en los patrones de consumo energético.
¿A qué período son comparables las tensiones actuales en las cadenas de suministro?
El índice actual se mantiene en valores similares a los registrados durante la última parte de 2022, cuando las cadenas de suministro aún resentían los efectos de la pandemia de Covid-19.
La situación de las cadenas de suministro mundiales continúa siendo un factor de atención para autoridades económicas, empresas y consumidores. Con un índice que permanece elevado y un conflicto en Medio Oriente que afecta rutas comerciales estratégicas, las presiones logísticas se mantienen como un elemento relevante para el desempeño económico global en los próximos meses.
