La Fiscalía de Estados Unidos solicitó formalmente que Ismael “El Mayo” Zambada García, fundador y exlíder del Cártel de Sinaloa, sea condenado a prisión de por vida durante la audiencia de sentencia programada para el próximo 20 de julio.
En un memorándum presentado ante el juez Brian Cogan, los fiscales también pidieron que se ordene al narcotraficante el pago de 15 mil millones de dólares, conforme al acuerdo de culpabilidad que firmó en 2025.
El documento, encabezado por el fiscal Joseph Nocella Jr., sostiene que la magnitud de los delitos atribuidos a Zambada obliga, conforme a la legislación estadounidense, a imponer la pena máxima.
“La ley requiere una sentencia de prisión de por vida”, señalaron los fiscales al argumentar que el acusado encabezó durante décadas una de las organizaciones criminales con mayor capacidad de tráfico de drogas a nivel internacional.
De acuerdo con la Fiscalía, Zambada cofundó el Cártel de Sinaloa a finales de la década de 1980 junto con otros líderes, entre ellos Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, y permaneció al frente de la organización hasta 2024, cuando fue entregado a las autoridades estadounidenses.
Las investigaciones del Buró Federal de Investigaciones (FBI), la Administración para el Control de Drogas (DEA) y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) atribuyen al grupo criminal el envío de aproximadamente 1.5 millones de kilogramos de cocaína, además de heroína, metanfetamina y fentanilo hacia Estados Unidos.
La Fiscalía también sostiene que el acusado dirigió una estructura responsable de ordenar agresiones, torturas y homicidios mediante grupos de sicarios para garantizar las operaciones del cártel.
Asimismo, el memorándum afirma que, bajo el liderazgo de Zambada, la organización destinó millones de dólares al soborno de funcionarios mexicanos, incluidos policías, militares y políticos, con el propósito de mantener sus actividades sin interferencia.
Según el expediente, el Cártel de Sinaloa comenzó traficando marihuana hacia Estados Unidos y posteriormente fungió como intermediario para la cocaína enviada por organizaciones colombianas. A partir de la década de 2000, fortaleció sus propias rutas de distribución en territorio estadounidense, incluida la ciudad de Nueva York.
El documento también recuerda que, tras la captura de Joaquín Guzmán en Guatemala en 1993 y su posterior extradición a México, el Cártel de Sinaloa continuó su expansión. Guzmán escapó de prisión en 2001, hecho que permitió el fortalecimiento de la organización criminal en los años posteriores.
La decisión sobre la sentencia quedará en manos del juez Brian Cogan durante la audiencia prevista para el 20 de julio.
