El gobierno de Claudia Sheinbaum desembolsó 504,152 millones de pesos en educación entre enero y mayo de 2026, lo que representa un incremento anual de 21%. Este es el mayor aumento registrado en este rubro desde 2007, cuando la Secretaría de Hacienda y Crédito Público comenzó a desagregar el gasto público por funcionalidad.
Sin embargo, este incremento nominal contrasta con una realidad preocupante: como proporción del Producto Interno Bruto, el gasto en educación ha disminuido de manera constante desde 2020 y en 2026 alcanzaría su nivel más bajo. El aumento del primer cuatrimestre se debió principalmente a mayores recursos destinados a nóminas y transferencias monetarias, según los datos divulgados por la SHCP.
El mayor incremento nominal en 19 años enfrenta desafíos estructurales
De cada 100 pesos de gasto gubernamental ejercido entre enero y mayo de 2026, 12.7 pesos se destinaron a educación. Para el año completo, se aprobó un presupuesto de 1 billón 238,620 millones de pesos en este sector, lo que representa un aumento de 3% respecto al presupuesto aprobado en 2025.
Este presupuesto total equivale a 3.2% del PIB y 12.2% del gasto total del gobierno federal. No obstante, el incremento histórico del 21% se explica principalmente por una mayor ejecución de recursos en nóminas del sector educativo y en programas de transferencias monetarias, más que en inversión de infraestructura o mejoras estructurales del sistema educativo.
Jorge Cano, coordinador del Programa de Rendición de Cuentas y Gasto Público de México Evalúa, contextualizó el ritmo de avance del gasto:
El avance del programa anual está en 44.6%, es el mayor ritmo de avance que se tenga registro por lo menos desde el 2013. Si vemos en el programa que se tiene para este año, en realidad hay un estancamiento, ya que apenas se va a recuperar el nivel de gasto que se tenía en el 2015.
La brecha con las recomendaciones internacionales se mantiene
A pesar del incremento histórico, el gasto en educación representa 3.19% del PIB en 2026, una cifra que está muy por debajo de las recomendaciones internacionales. Organismos especializados sugieren que los países deben destinar entre 4% y 6% del PIB a educación para garantizar un desarrollo sostenible del capital humano.
El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) advirtió sobre las consecuencias de mantener esta tendencia a la baja en términos relativos:
Como proporción del PIB, el gasto en educación ha disminuido de manera constante desde el 2020 y en el 2026 alcanzaría su nivel más bajo, con un presupuesto equivalente a 3.19% (…) Esto limitaría el desarrollo del capital humano necesario para fomentar la competitividad y responder a las demandas del mercado laboral. Además, se acentuaría la brecha presupuestaria entre uno y tres puntos del PIB, respecto a la recomendación internacional de destinar entre 4 y 6 % del PIB a educación.
Esta reducción como proporción del PIB significa que, aunque el gobierno está gastando más pesos nominales, la inversión en educación no está creciendo al mismo ritmo que la economía del país, lo que genera un rezago estructural acumulado.
Los retos persisten pese al aumento histórico
El CIEP también enfatizó la importancia estratégica de la inversión educativa para el desarrollo del país:
La educación es fundamental para promover la equidad y el desarrollo sostenible, especialmente en contextos vulnerables. Garantizar una inversión eficiente, equitativa y de calidad en todos los niveles educativos y en todas las etapas de la vida es crucial para atender las brechas existentes, evitar la interrupción de trayectorias educativas y fortalecer el capital humano necesario para enfrentar los retos sociales y económicos del país.
El avance del programa anual está en 44.6%, el mayor ritmo de ejecución desde al menos 2013. Sin embargo, los expertos advierten que la velocidad de ejecución no garantiza la calidad ni la efectividad del gasto, especialmente cuando se concentra en partidas de gasto corriente como nóminas y no en inversión de largo plazo.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto gastó el gobierno en educación entre enero y mayo de 2026?
El gobierno federal desembolsó 504,152 millones de pesos en educación durante los primeros cinco meses de 2026, lo que representa un aumento de 21% respecto al mismo periodo del año anterior.
¿Cuál es el presupuesto total aprobado para educación en 2026?
Para 2026 se aprobó un presupuesto de 1 billón 238,620 millones de pesos destinados al sector educativo, equivalente a 3.2% del PIB y 12.2% del gasto total del gobierno.
¿Por qué aumentó tanto el gasto en educación en los primeros meses del año?
El incremento histórico de 21% se debió principalmente a una mayor ejecución de recursos en nóminas del sector educativo y transferencias monetarias, no necesariamente a inversiones en infraestructura o mejoras estructurales del sistema.
¿México cumple con las recomendaciones internacionales de inversión en educación?
No. El gasto en educación representa 3.19% del PIB, mientras que las recomendaciones internacionales establecen que debería destinarse entre 4% y 6% del PIB para garantizar un desarrollo educativo sostenible.
El aumento histórico del gasto en educación durante el primer cuatrimestre de 2026 refleja un esfuerzo del gobierno federal por incrementar los recursos al sector. No obstante, la disminución constante como proporción del PIB desde 2020 y la brecha con las recomendaciones internacionales revelan que persisten desafíos estructurales que requieren no solo más recursos, sino una estrategia de inversión de largo plazo que priorice el desarrollo del capital humano y la infraestructura educativa del país.
