México se mantiene entre los países con más jóvenes que no estudian ni trabajan dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con una proporción cercana al 20% que prácticamente duplica el promedio del organismo internacional. Pese a la expansión de becas y apoyos económicos implementados desde 2019, especialistas advierten que el fenómeno responde a problemas estructurales que las transferencias monetarias no logran resolver por sí solas.
Las mediciones recientes ubican a México junto a Turquía, Italia y Grecia entre los niveles más elevados de este indicador en el bloque de países desarrollados. Mientras el promedio de la OCDE ronda el 12%, en algunos ejercicios comparativos recientes México registra niveles alrededor del 18.1%, lo que evidencia una brecha significativa que persiste desde hace más de una década.
Un problema estructural que persiste desde 2011
La proporción de jóvenes fuera del sistema educativo y del mercado laboral en México ha permanecido cerca del 20% en mediciones recientes, con picos que llegaron a aproximarse al 24% en algunos años previos a 2018. Esta situación no es nueva: especialistas señalan que el problema se ha mantenido sin cambios sostenidos durante más de una década.
Fernando Ruiz, experto en temas educativos, explicó las razones por las cuales las intervenciones actuales resultan insuficientes para modificar esta tendencia:
Esto sugiere que no estamos frente a un problema coyuntural, sino estructural, que no se resuelve con intervenciones aisladas.
Durante los gobiernos de la Cuarta Transformación se impulsó una expansión significativa de becas y apoyos económicos a partir de 2019. Sin embargo, las comparaciones internacionales muestran que estas medidas no se han traducido en una reducción relevante del fenómeno.
Las becas pueden ayudar a aliviar restricciones económicas, pero por sí solas no están atacando los factores que explican por qué los jóvenes abandonan la escuela o no logran insertarse en el mercado laboral.
El especialista enfatizó que se requiere un enfoque más amplio para atender las múltiples causas del problema:
Si estos elementos no se abordan de manera integral, el impacto de las transferencias económicas seguirá siendo limitado.
Factores estructurales detrás del fenómeno
Los expertos consultados coinciden en que la persistencia de altos niveles de jóvenes fuera de la escuela y el empleo responde a factores como la informalidad laboral, las brechas educativas y la desigualdad. Estos elementos configuran un escenario complejo que no puede resolverse únicamente mediante apoyo financiero directo.
Jimena Hernández, académica e investigadora del Instituto para el Desarrollo de la Educación (Inide) de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, ofreció una perspectiva sobre la magnitud del desafío:
Mantenernos en estos niveles desde 2011 evidencia que hay problemas estructurales que no hemos logrado resolver.
La investigadora señaló que el sistema educativo actual presenta serias deficiencias que alejan a los jóvenes de las aulas:
Los jóvenes están encontrando pocos incentivos para mantenerse vinculados a la escuela. Hay planes de estudio que ya no les resultan relevantes, muchas carencias en las escuelas y pocas oportunidades de aprender cosas que sientan útiles para la vida.
Alerta por retroceso en eficiencia terminal de secundaria
Uno de los hallazgos más preocupantes que señalan los especialistas es la disminución en la eficiencia terminal del nivel secundaria, un logro que México había consolidado en años previos. Jimena Hernández advirtió sobre las consecuencias de esta tendencia:
Habíamos logrado que los jóvenes concluyeran la secundaria prácticamente de manera universal, pero ahora observamos que la eficiencia terminal también está bajando. Si no revertimos esta tendencia, veremos retrocesos importantes en escolaridad en los próximos años.
Este dato resulta especialmente relevante porque la conclusión de la educación secundaria representa un piso mínimo de formación que facilita el acceso tanto a niveles educativos superiores como a empleos formales. Su deterioro podría agravar aún más la situación de los jóvenes mexicanos en el mediano plazo.
Barreras estructurales que limitan a los jóvenes
La académica de la Universidad Iberoamericana rechazó que la responsabilidad recaiga en las decisiones individuales de los jóvenes y señaló las condiciones del entorno como el verdadero origen del problema:
No se puede responsabilizar individualmente a los jóvenes de no estudiar o no trabajar. En México existen barreras estructurales que impiden el acceso a educación de calidad y a empleos dignos. Ese es el problema de fondo que aún no hemos logrado resolver.
Entre las barreras identificadas destacan la falta de educación de calidad, la escasez de empleos dignos y las condiciones de desigualdad que afectan de manera diferenciada a distintos sectores de la población juvenil. Estos factores configuran un círculo que las políticas actuales no han logrado romper.
Comparativo con otros países de la OCDE
La posición de México en este indicador lo coloca en el grupo de países con mayores desafíos dentro del organismo internacional. El siguiente resumen presenta los datos confirmados:
Promedio OCDE: 12% de jóvenes fuera de escuela y empleo
México en mediciones recientes: cerca de 20%, con niveles reportados alrededor de 18.1% en algunos ejercicios comparativos
Picos históricos en México: cercanos al 24% en años previos a 2018
Países con niveles similares a México: Turquía, Italia y Grecia
La brecha de aproximadamente 8 puntos porcentuales entre México y el promedio de la OCDE representa millones de jóvenes que no logran incorporarse al sistema educativo ni al mercado laboral, con las consecuencias que esto implica para su desarrollo personal y para la economía del país.
Qué información falta por precisar
Aunque los datos disponibles permiten dimensionar el problema, existen elementos que aún no se han especificado con exactitud. No se ha detallado la cifra exacta más reciente del indicador para México ni el año específico de la medición citada. Tampoco se conoce la posición exacta de México en el ranking de la OCDE ni el número total de países comparados.
Adicionalmente, no se han precisado el monto ni el alcance de las becas y programas sociales implementados durante los gobiernos de la Cuarta Transformación, lo que dificulta evaluar con exactitud la relación entre la inversión realizada y los resultados obtenidos.
Preguntas frecuentes
¿Qué porcentaje de jóvenes no estudia ni trabaja en México?
La proporción de jóvenes fuera de la escuela y el empleo en México se ubica cerca del 20% en mediciones recientes, con niveles reportados alrededor del 18.1% en algunos ejercicios comparativos de la OCDE.
¿Cuál es el promedio de la OCDE en este indicador?
El promedio de la OCDE ronda el 12% de jóvenes fuera de la escuela y el empleo, lo que significa que México prácticamente duplica esta cifra.
¿Por qué las becas no han reducido el problema?
Según especialistas, las becas alivian restricciones económicas pero no atacan factores estructurales como la informalidad laboral, las brechas educativas, los planes de estudio poco relevantes y la falta de empleos dignos.
¿Desde cuándo persiste este problema en México?
De acuerdo con especialistas, el problema se ha mantenido en niveles similares desde 2011, lo que representa más de una década sin cambios sostenidos.
¿Qué países tienen niveles similares a México en la OCDE?
México aparece junto a Turquía, Italia y Grecia entre los países con los niveles más elevados de jóvenes fuera de la escuela y el empleo dentro del organismo internacional.
Los datos de la OCDE confirman que México enfrenta un desafío persistente en materia de inclusión educativa y laboral de su población joven. Los especialistas consultados coinciden en que se requieren intervenciones integrales que vayan más allá del apoyo financiero directo para atender las causas estructurales del fenómeno, incluyendo mejoras en la calidad educativa, actualización de planes de estudio y generación de empleos formales que ofrezcan incentivos reales para los jóvenes mexicanos.
