El gasto público en salud en México representa apenas el 3.3% del Producto Interno Bruto, una cifra que se encuentra muy por debajo del 6% recomendado por la Organización Mundial de la Salud. Dos estudios presentados por la Coalición México SaludHable advierten sobre un déficit financiero estructural que afecta la capacidad de atención del sistema sanitario mexicano.
Los análisis fueron elaborados por especialistas y defensores del derecho a la salud, quienes señalan que persisten brechas alarmantes en la asignación de recursos entre el IMSS, el ISSSTE y el IMSS-Bienestar. Esta desigualdad impacta directamente en la infraestructura, equipamiento, personal y capacidad de atención de las instituciones públicas de salud.
Diagnóstico del sistema sanitario: inversión insuficiente y distribución desigual
El primer estudio presentado lleva por título “Más gasto, mayor equidad. Análisis del gasto público en el IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar” y fue elaborado por la doctora Belén Sáenz de Miera Juárez, académica de la Universidad Autónoma de Baja California Sur.
La especialista señala que, a pesar de los esfuerzos realizados durante los últimos 25 años, el sistema de salud enfrenta un problema que califica como insostenible. Persisten brechas significativas en la asignación de recursos tanto entre la población con y sin seguridad social, como entre las distintas entidades federativas del país.
Persiste un problema estructural insostenible, México invierte poco y los recursos disponibles se siguen distribuyendo de manera desigual entre instituciones y entidades federativas. Esto genera brechas alarmantes en infraestructura, equipamiento, personal y capacidad de atención, vulnerando el derecho constitucional a la protección de la salud
La doctora Sáenz de Miera Juárez subraya que garantizar el acceso a servicios de salud de calidad constituye uno de los principales retos que enfrenta México en la actualidad. El análisis evidencia que la desigualdad en la distribución de recursos no es un problema coyuntural, sino una condición estructural del sistema.
Propuesta de reforma fiscal para financiar la salud pública
El segundo estudio presentado se denomina “Identificación de mecanismos de financiamiento para instituciones públicas de los subsistemas IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar”. Este documento explora alternativas para incrementar los recursos destinados al sector salud.
Erick Antonio Ochoa, director de Salud Justa Mx, participó en la presentación y planteó la necesidad de implementar una reforma fiscal de carácter progresivo que permita ampliar la base tributaria del país.
Para aumentar la base fiscal mediante una reforma fiscal progresiva que abone a un pacto fiscal por derechos, la revisión y el ajuste de impuestos generales y específicos es inevitable
La propuesta busca establecer un pacto fiscal orientado a garantizar derechos, lo cual implicaría revisar tanto los impuestos generales como los específicos que actualmente conforman el sistema tributario mexicano.
Inequidad de género: las mujeres enfrentan mayor carga de enfermedad con menores ingresos
Los estudios presentados también incluyen un análisis con perspectiva de género que revela disparidades significativas. Yahaira Ochoa Ortiz, integrante de la Red de Mujeres por la Salud, expuso los hallazgos derivados del análisis de microdatos de la ENIGH y la ENASEM 2024.
Los datos revelan que en el 85% del territorio nacional las mujeres perciben ingresos inferiores al promedio nacional. Esta situación económica se agrava porque las mujeres asumen una mayor carga de enfermedades no transmisibles en comparación con los hombres.
El análisis de los microdatos de la ENIGH y la ENASEM 2024 desnuda una alarmante inequidad de género y territorio: mientras que en el 85% del país las mujeres percibe ingresos inferiores al promedio nacional, ellas asumen la mayor carga de enfermedades no transmisibles, con tasas de prevalencia de hipertensión arterial (40 de cada 100) y de cáncer, significativamente superiores a las de los hombres
Las cifras son contundentes: 40 de cada 100 mujeres padecen hipertensión arterial, una tasa de prevalencia superior a la registrada en la población masculina. Las tasas de cáncer también resultan significativamente más altas entre las mujeres, según el análisis presentado.
Cifras clave del financiamiento de la salud en México
Los estudios de la Coalición México SaludHable aportan datos específicos que permiten dimensionar la magnitud del problema:
El gasto público en salud en 2024 alcanzó el 3.3% del PIB, lo que representa apenas poco más de la mitad del porcentaje que la OMS considera necesario para garantizar sistemas de salud funcionales y accesibles.
La diferencia entre el 3.3% actual y el 6% recomendado internacionalmente equivale a 2.7 puntos porcentuales del PIB que el sistema sanitario mexicano deja de recibir. Esta brecha de financiamiento se traduce en carencias de infraestructura, falta de equipamiento médico, déficit de personal de salud y limitaciones en la capacidad de atención.
Las brechas no solo existen entre las tres grandes instituciones de salud pública, sino también entre las 32 entidades federativas del país, lo que genera condiciones de atención desiguales dependiendo del lugar de residencia de las personas.
Retos pendientes y datos por confirmar
Los estudios presentados identifican problemáticas claras, aunque algunos datos específicos no fueron detallados públicamente. No se precisaron los montos específicos de presupuesto asignado a cada institución: IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar.
Tampoco se especificaron las cifras comparativas de gasto por entidad federativa, lo que permitiría identificar cuáles estados enfrentan las mayores carencias relativas. La tasa específica de prevalencia de cáncer en mujeres, aunque se menciona como superior a la de los hombres, no fue cuantificada con precisión.
Los especialistas coinciden en que el diagnóstico es claro: México invierte poco en salud y distribuye de manera desigual los recursos disponibles. El reto consiste en encontrar los mecanismos para incrementar el financiamiento y mejorar la equidad en su distribución.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto gasta México en salud pública como porcentaje del PIB?
En 2024, el gasto público en salud alcanzó el 3.3% del PIB, según los estudios presentados por la Coalición México SaludHable.
¿Cuánto recomienda la OMS que los países inviertan en salud?
La Organización Mundial de la Salud recomienda que los países destinen al menos el 6% de su PIB al gasto en salud para garantizar sistemas sanitarios funcionales.
¿Qué porcentaje de mujeres en México padece hipertensión arterial?
Según el análisis de datos de la ENIGH y ENASEM 2024, la tasa de prevalencia de hipertensión arterial en mujeres es de 40 de cada 100, cifra superior a la registrada en hombres.
¿Qué instituciones presentan desigualdades en su financiamiento?
Los estudios identifican brechas en la asignación de recursos entre el IMSS, el ISSSTE y el IMSS-Bienestar, así como entre las distintas entidades federativas del país.
Los dos estudios coordinados por la Coalición México SaludHable exponen un panorama que los especialistas califican como estructuralmente insostenible. Con un gasto público en salud que representa la mitad del estándar internacional y una distribución desigual de recursos que afecta tanto a instituciones como a territorios, el sistema sanitario mexicano enfrenta desafíos que, según los autores de los análisis, requieren soluciones de fondo que incluyan modificaciones al esquema fiscal vigente.
