En plena década de 1960, cuando la Ciudad de México vivía bajo políticas conservadoras, un establecimiento en la Zona Rosa se convirtió en refugio para la comunidad homosexual. El Safari es considerado el primer bar gay del que se tiene registro en la capital mexicana, un espacio que según historiadores y cronistas habría pertenecido a un alto mando de la Policía Judicial del Distrito Federal.
El lugar operó en la esquina de las calles Havre y Hamburgo, en una de las zonas que entonces comenzaba a consolidarse como epicentro cultural y bohemio de la ciudad. Su existencia quedó documentada en la novela Safari en la Zona Rosa, publicada en 1970 por el escritor Gonzalo Martré, obra considerada una de las primeras novelas mexicanas con temática LGBT+ que circuló a nivel nacional.
Un bar gay en tiempos de Ernesto Uruchurtu
La apertura de El Safari ocurrió durante una época particularmente difícil para la diversidad sexual en México. La ciudad era gobernada por Ernesto Uruchurtu, funcionario conocido por implementar políticas conservadoras que incluían redadas y clausuras de establecimientos considerados inmorales.
Según versiones recogidas por historiadores y cronistas, el bar habría logrado operar a pesar de este contexto gracias a que su propietario era Fernando Romero, entonces jefe de la Policía Judicial del Distrito Federal. Esta conexión con las fuerzas del orden habría permitido que el establecimiento funcionara sin las constantes interrupciones que sufrían otros espacios de reunión de la comunidad homosexual de aquella época.
Es importante señalar que la propiedad del bar por parte de Fernando Romero corresponde a versiones de historiadores y cronistas, sin que exista confirmación oficial documentada de este hecho.
Decoración africana y presentaciones de Chavela Vargas
El Safari destacaba por su ambientación temática inspirada en África. El interior del establecimiento estaba decorado con pieles de tigre, máscaras tribales y lanzas cruzadas, elementos que le daban una atmósfera exótica y distintiva que lo diferenciaba de otros bares de la zona.
Entre los atractivos del lugar se encontraban las presentaciones musicales en vivo. La cantante Chavela Vargas, quien décadas después se convertiría en un ícono de la música latinoamericana y de la comunidad LGBT+, llegó a actuar en el recinto durante sus años de funcionamiento.
Los asistentes al Safari conformaban un grupo diverso. Aunque el público principal estaba compuesto por hombres homosexuales, también acudían lesbianas, intelectuales, artistas y trabajadoras sexuales. Esta mezcla de visitantes reflejaba el carácter bohemio que caracterizaba a la Zona Rosa en aquellos años.
Cierre definitivo en 1966 y legado histórico
El Safari cerró definitivamente en 1966, poniendo fin a varios años de operación como punto de encuentro para la comunidad LGBT+ capitalina. Las razones específicas del cierre no están documentadas con precisión en los registros históricos disponibles.
El establecimiento dejó huella en la memoria colectiva y en la literatura mexicana. La novela de Gonzalo Martré, publicada cuatro años después del cierre, rescató parte de esta historia y la llevó a lectores de todo el país. La obra se considera un documento valioso para entender la vida nocturna y las dinámicas sociales de la comunidad homosexual mexicana en los años sesenta.
La Zona Rosa, donde se ubicaba El Safari, continuaría siendo durante décadas un espacio importante para la comunidad LGBT+ de la Ciudad de México, aunque la zona ha experimentado múltiples transformaciones desde entonces.
Un símbolo de resistencia en la historia LGBT+ mexicana
El Safari representa más que un simple bar en la historia de la diversidad sexual en México. Su existencia en una época de represión y conservadurismo lo convierte en un símbolo de los espacios de resistencia que la comunidad LGBT+ logró construir antes del movimiento de liberación que surgiría en las décadas siguientes.
El contexto del Mes del Orgullo hace relevante recordar estos espacios pioneros que permitieron a personas homosexuales reunirse, socializar y expresarse en tiempos donde hacerlo públicamente implicaba riesgos significativos.
La esquina de Havre y Hamburgo en la Zona Rosa forma parte de la geografía histórica de la diversidad sexual en la capital mexicana, aunque actualmente no existe ninguna placa o memorial que recuerde la existencia del establecimiento.
Información pendiente de confirmar
Existen varios aspectos de la historia de El Safari que permanecen sin documentación precisa. No se conoce la fecha exacta de apertura del bar, solo que comenzó a operar durante la década de 1960. Tampoco existe confirmación oficial que verifique que Fernando Romero era efectivamente el propietario del establecimiento, ya que esta información proviene de versiones de historiadores y cronistas.
Las fuentes primarias o documentales específicas sobre el funcionamiento del bar son escasas, lo que dificulta reconstruir con mayor detalle su historia cotidiana y las circunstancias exactas de su cierre.
Preguntas frecuentes
¿Dónde estaba ubicado El Safari?
El Safari estaba ubicado en la esquina de las calles Havre y Hamburgo, en la Zona Rosa de la Ciudad de México.
¿Cuándo cerró El Safari?
El establecimiento cerró definitivamente en 1966, después de haber operado durante varios años de la década de 1960.
¿Quién cantó en El Safari?
Chavela Vargas realizó presentaciones en el recinto durante los años en que el bar estuvo en funcionamiento.
¿Qué novela documenta la historia de El Safari?
La novela Safari en la Zona Rosa de Gonzalo Martré, publicada en 1970, documenta parte de esta historia y es considerada una de las primeras novelas mexicanas con temática LGBT+ de circulación nacional.
El Safari permanece en la memoria histórica como el primer bar gay del que se tiene registro en la Ciudad de México, un espacio que durante los años sesenta ofreció refugio a la comunidad LGBT+ en una época donde la represión era la norma y los espacios seguros eran escasos.
