Chicago es la ciudad más grande de Estados Unidos que no albergará partidos del Mundial 2026, luego de que el entonces alcalde Rahm Emanuel retirara la candidatura en 2018. Mientras otras ciudades estadounidenses reciben equipos y aficionados de todo el mundo, los habitantes de la metrópoli de Illinois observan el torneo desde casa.
La decisión tomada hace ocho años dejó a Chicago fuera de uno de los eventos deportivos más importantes a nivel global. El retiro de la candidatura ocurrió en 2018, cuando Emanuel ejercía como alcalde, eliminando la posibilidad de que la tercera ciudad más poblada del país participara como sede oficial del torneo que se celebra por primera vez con formato expandido en Norteamérica.
La exclusión de una gran metrópoli deportiva
Chicago cuenta con infraestructura deportiva de nivel internacional y una larga tradición en la organización de eventos masivos. Sin embargo, la ciudad quedó excluida del mapa de sedes del Mundial 2026 tras la decisión administrativa de Emanuel. Otras ciudades estadounidenses sí fueron seleccionadas como sedes oficiales y actualmente reciben partidos del torneo.
La magnitud de Chicago como centro urbano hace que su ausencia sea particularmente notable. Como la ciudad más grande del país sin participación en el torneo, representa una oportunidad perdida tanto para sus habitantes como para la economía local que podría haberse beneficiado del flujo de turistas y la exposición mediática internacional.
Aficionados lamentan la oportunidad perdida
Los seguidores del fútbol en Chicago expresan su decepción al ver cómo otras ciudades estadounidenses disfrutan de la atmósfera del Mundial. Durante el torneo en curso, partidos como el encuentro entre Brasil y Japón, en el que Brasil avanzó a la siguiente ronda, se han jugado en suelo estadounidense, pero sin presencia de Chicago entre las sedes.
La experiencia de ver el torneo desde casa mientras otras ciudades del país reciben equipos internacionales genera una sensación de oportunidad desperdiciada entre la comunidad deportiva local. El Mundial representa no solo un evento deportivo, sino también una celebración cultural que transforma temporalmente las ciudades anfitrionas.
El retiro de la candidatura en 2018
La candidatura de Chicago fue retirada en 2018 bajo la administración de Rahm Emanuel, quien fungía como alcalde en ese momento. Esta decisión administrativa determinó que la ciudad quedaría fuera del proceso de selección de sedes para el torneo de 2026.
El retiro ocurrió durante la fase de evaluación de candidaturas, antes de que la FIFA anunciara la lista final de ciudades seleccionadas. Desde entonces, no ha habido oportunidad de revertir la situación, dejando a Chicago como observadora del evento que se desarrolla en territorio estadounidense sin su participación.
El Mundial 2026 en otras ciudades estadounidenses
El torneo actual se celebra con un formato expandido que incluye múltiples ciudades en Estados Unidos, Canadá y México. Diversas urbes estadounidenses fueron seleccionadas como sedes oficiales y actualmente albergan partidos de las diferentes fases del campeonato.
La distribución de sedes convierte al Mundial 2026 en el más extenso geográficamente en la historia del torneo. Chicago, a pesar de su tamaño y capacidad logística, quedó fuera de esta distribución por la decisión tomada ocho años antes del evento.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Chicago no es sede del Mundial 2026?
Chicago quedó fuera del Mundial 2026 porque el entonces alcalde Rahm Emanuel retiró la candidatura de la ciudad en 2018, antes de la selección final de sedes.
¿Cuándo retiró Rahm Emanuel la candidatura de Chicago?
La candidatura fue retirada en 2018, cuando Rahm Emanuel ejercía como alcalde de Chicago.
¿Es Chicago la única ciudad grande de Estados Unidos sin partidos del Mundial?
Sí, Chicago es la ciudad más grande de Estados Unidos que no albergará partidos del Mundial 2026.
La ausencia de Chicago en el mapa de sedes del Mundial 2026 representa un caso excepcional para una ciudad de su magnitud. Mientras el torneo continúa desarrollándose en otras ciudades estadounidenses, los habitantes de Chicago observan desde fuera un evento que pudo haber llegado a su ciudad de no haberse retirado la candidatura años atrás.
