El crimen organizado en México evolucionó desde la extorsión a taladores hacia el control territorial de bosques. Grupos delictivos deciden quién puede cortar árboles, se apoderan de aserraderos, vigilan el transporte y colocan madera en el mercado mediante documentos alterados. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente identifica 122 áreas críticas por ilícitos forestales, de las cuales 13 se encuentran dentro de zonas naturales prioritarias.
Una iniciativa presentada ante el Senado en 2025 advierte que la tala clandestina se convirtió en un negocio de gran escala. La Comisión Nacional Forestal (Conafor) reconoce que corrupción, falta de vigilancia, impunidad y presencia de grupos delictivos facilitan la extracción y el lavado de madera en diversas regiones del país.
Pérdidas económicas y daño ambiental por la tala ilegal
Un estudio de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) calculó las pérdidas económicas derivadas de la tala ilegal en México. En un escenario donde el 70 por ciento de la madera consumida tenga procedencia ilícita, las pérdidas por concepto de Impuesto Sobre la Renta oscilan entre 14 mil 818 y 20 mil 745 millones de pesos anuales.
El mismo estudio estima que el 8 por ciento de la deforestación bruta se atribuye a tala ilegal, lo que representa 16 mil 640 hectáreas deforestadas cada año. Las pérdidas de servicios ambientales ascienden a mil 33 millones de pesos. La madera ilegal desplaza a productores autorizados porque no paga impuestos, permisos ni programas de manejo forestal.
Cárteles que operan en zonas forestales del país
Facciones del Cártel de Sinaloa, como Los Salazar y Flechas MZ, participan en la explotación armada de bosques en la Sierra Tarahumara y el Triángulo Dorado, que abarca territorios de Chihuahua, Sinaloa y Durango. La Línea, brazo armado del Cártel de Juárez, disputa el corredor maderero de Bocoyna. Jóvenes indígenas son reclutados por la fuerza para trabajar como taladores o vigilantes en estas regiones.
En Michoacán, la disputa territorial entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Cárteles Unidos está relacionada con el despojo de terrenos forestales. Los Tena, una escisión de Los Caballeros Templarios, realiza despojo de predios en Aquila y contrabando de maderas protegidas hacia China.
En Guerrero, grupos como Los Viagras, Los Maldonado y una célula liderada por Crescenciano El Chano Arreola explotan bosques de la Sierra de Petatlán y Tierra Caliente. En Oaxaca, al menos 24 municipios presentan problemas de tala ilegal.
Crecimiento del tráfico de madera en el sureste
En Chiapas, el tráfico de madera registró un crecimiento superior al 500 por ciento en municipios como Ocosingo, Palenque, la Zona Norte, el Centro y la Fraylesca. Este incremento evidencia la expansión del control criminal sobre recursos forestales en el sureste mexicano.
Las zonas naturales prioritarias afectadas incluyen el Bosque de Agua, el Parque Nacional La Malinche, el Pico de Orizaba y la Reserva de la Biósfera de la Mariposa Monarca. Estados como Jalisco, Sonora, Querétaro, Nayarit, Campeche, Quintana Roo, Yucatán, Estado de México, Puebla, Tlaxcala y Veracruz también registran áreas críticas.
Operativos y aseguramientos de madera ilegal
Durante 2025, la Profepa realizó un operativo en Ocuilan donde aseguró 22 rollos de oyamel. Este tipo de acciones busca detener el flujo de madera extraída sin permisos, aunque las autoridades reconocen limitaciones en vigilancia y capacidad de inspección.
Un informe de autoevaluación de la Conafor de 2023 señala que la violencia y la devastación de bosques han provocado el abandono de proyectos comunitarios y el desplazamiento de familias en diversas regiones forestales del país.
Estrategia oficial para el manejo forestal sustentable
La Conafor destinó 49.26 millones de pesos a 236 proyectos enfocados en incorporar o reincorporar tierras al manejo forestal sustentable. Como resultado, 275 mil 801 hectáreas fueron incorporadas o reincorporadas al manejo forestal sustentable.
Sin embargo, la presencia de grupos delictivos que someten a ejidatarios, controlan aserraderos y operan redes de transporte con documentación alterada representa un obstáculo para la recuperación de zonas forestales y el cumplimiento de programas oficiales de conservación.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas zonas forestales controla el crimen organizado en México?
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente identifica 122 áreas críticas por ilícitos forestales. De estas, 13 se encuentran dentro de zonas naturales prioritarias.
¿Cuánto dinero pierde México por la tala ilegal?
En un escenario donde el 70 por ciento de la madera tenga procedencia ilícita, las pérdidas por ISR se calculan entre 14 mil 818 y 20 mil 745 millones de pesos anuales.
¿Qué cárteles participan en la tala ilegal?
Grupos como Cártel de Sinaloa, Cártel de Juárez, CJNG, Cárteles Unidos, Los Tena, Los Viagras y Los Maldonado operan en zonas forestales de Chihuahua, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas.
¿Cuántas hectáreas se deforestan anualmente por tala ilegal?
El estudio de Semarnat e INECC estima que 16 mil 640 hectáreas se deforestan cada año por tala ilegal, lo que representa el 8 por ciento de la deforestación bruta en el país.
El control territorial que ejerce el crimen organizado sobre bosques mexicanos representa un desafío para las autoridades ambientales y de seguridad. La alteración de documentos oficiales, la operación de aserraderos clandestinos y el reclutamiento forzado de comunidades indígenas conforman un esquema delictivo que genera millonarias pérdidas económicas y ambientales en al menos 122 zonas del territorio nacional.
