Una encuesta reciente muestra que 54% de los estadounidenses considera importante haber nacido en Estados Unidos para ser verdaderamente americano, mientras que 45% afirma que no es importante. La consulta, realizada entre el 29 de mayo y el 7 de junio de 2026, evaluó ocho características distintas relacionadas con la identidad nacional y reveló profundas divisiones partidistas sobre el tema.
El sondeo fue conducido por Hart Research Associates y Public Opinion Strategies, con la participación de Jeff Horwitt, encuestador demócrata, y Bill McInturff, encuestador republicano. La encuesta contó con 3,000 encuestados y tiene un margen de error de 1.8 puntos porcentuales. Los resultados se conocen días después de que la Corte Suprema emitiera un fallo que anuló una orden ejecutiva del presidente Donald Trump que buscaba restringir la ciudadanía por nacimiento para hijos de visitantes temporales o personas que ingresaron ilegalmente al país.
Nacer en Estados Unidos, el factor menos valorado
De las ocho características evaluadas en la encuesta, nacer en Estados Unidos ocupó el último lugar en importancia para definir la identidad americana. Los encuestados valoraron otras cualidades como más fundamentales: creer en la libertad y la igualdad, votar en las elecciones, involucrarse en la comunidad local, hablar inglés, compartir costumbres y tradiciones americanas, creer en Dios y participar activamente en la política.
La consulta, patrocinada por More Perfect, una organización no partidista, muestra que los estadounidenses priorizan la participación cívica y los valores democráticos por encima del lugar de nacimiento al definir qué significa ser americano. Esta perspectiva contrasta con los debates políticos actuales sobre inmigración y ciudadanía que dominan el escenario nacional.
Republicanos y demócratas con visiones opuestas
Las diferencias partidistas son marcadas. 75% de los republicanos —tres de cada cuatro— afirman que nacer en Estados Unidos es importante para ser verdaderamente americano. En contraste, aproximadamente 67% de los demócratas —cerca de dos tercios— consideran que no es importante. Entre los independientes, 52% dice que no es importante, mientras que 48% afirma que sí lo es.
Dentro del propio campo republicano existen diferencias significativas. 83% de los republicanos alineados con el movimiento MAGA consideran importante haber nacido en el país, comparado con 64% de los republicanos que no se identifican con ese movimiento. Entre los votantes de Trump, 78% considera el nacimiento en Estados Unidos como un factor importante para la identidad nacional.
Edad y educación marcan diferencias profundas
La edad constituye un factor determinante en estas opiniones. 73% de los estadounidenses de 65 años o más afirman que nacer en el país es importante, mientras que 60% de los adultos entre 18 y 34 años consideran que no lo es. Esta brecha generacional refleja cambios culturales y demográficos en la percepción de la identidad nacional.
El nivel educativo también influye significativamente. Las mayorías con posgrados o títulos universitarios consideran que nacer en Estados Unidos no es importante, mientras que las mayorías con educación universitaria parcial o diploma de preparatoria afirman lo contrario. Esta división sugiere que la exposición educativa puede moldear perspectivas sobre nacionalismo e identidad.
Otras características de la identidad americana divididas políticamente
La encuesta reveló divisiones partidistas en múltiples aspectos de la identidad americana. Respecto a creer en Dios como característica importante, 83% de los republicanos lo consideran fundamental, comparado con solo 35% de los demócratas. Esta diferencia de casi 50 puntos porcentuales refleja la creciente polarización religiosa entre ambos partidos.
Sobre hablar inglés, 93% de los republicanos lo consideran importante para ser verdaderamente americano, mientras que 53% de los demócratas comparten esa opinión. En cuanto a compartir costumbres y tradiciones americanas, 94% de los republicanos lo valoran como importante, seguidos por 77% de los independientes y 65% de los demócratas.
Contexto de la decisión de la Corte Suprema
Los resultados de la encuesta cobran relevancia tras la reciente decisión de la Corte Suprema que anuló una orden ejecutiva del presidente Donald Trump. La medida presidencial buscaba restringir la ciudadanía por nacimiento para hijos de visitantes temporales o personas que ingresaron al país de manera ilegal, una propuesta que generó intensos debates legales y políticos sobre los límites constitucionales del poder ejecutivo.
El fallo judicial se produjo en un momento en que la nación se encuentra profundamente dividida sobre temas de inmigración, ciudadanía y qué características definen verdaderamente la identidad americana. La consulta muestra que estos debates no son meramente políticos, sino que reflejan diferencias fundamentales en cómo distintos grupos demográficos y partidistas conciben la pertenencia nacional.
Preguntas frecuentes
¿Qué porcentaje de estadounidenses cree que nacer en EU es importante?
Según la encuesta realizada entre el 29 de mayo y el 7 de junio de 2026, 54% de los estadounidenses considera importante haber nacido en Estados Unidos para ser verdaderamente americano, mientras que 45% opina lo contrario.
¿Qué características valoran más los estadounidenses para la identidad nacional?
Los estadounidenses priorizan creer en la libertad y la igualdad, y votar en las elecciones como las características más importantes. De ocho rasgos evaluados, nacer en Estados Unidos ocupó el último lugar en importancia.
¿Cómo difieren republicanos y demócratas en esta cuestión?
75% de los republicanos consideran importante nacer en Estados Unidos, mientras que aproximadamente 67% de los demócratas opinan que no es importante. Entre independientes, 52% dice que no es relevante.
La encuesta patrocinada por More Perfect refleja cómo las nociones de identidad americana varían significativamente según afiliación política, edad y nivel educativo. Los resultados sugieren que el debate sobre qué define a un verdadero americano continuará siendo un tema central en el discurso político estadounidense, especialmente en el contexto de las políticas migratorias y las decisiones judiciales sobre ciudadanía por nacimiento.
