La columnista Adriana Malvido relató tres encuentros con el artista británico David Hockney que abarcan más de cuatro décadas, desde 1984 hasta 2025, revelando la evolución de un creador que a sus 86 años continúa explorando nuevas formas de capturar la realidad a través del arte. Los encuentros tuvieron lugar en México, Estados Unidos e Inglaterra, mostrando la constante búsqueda del pintor por comprender las múltiples maneras de mirar el mundo.
El primer encuentro ocurrió el 24 de febrero de 1984 en el Museo Tamayo de la Ciudad de México, donde Hockney fue recibido por un grupo reporteril. Los posteriores encuentros documentan su recuperación tras un derrame cerebral entre 2011 y 2014, periodo durante el cual utilizó un iPad para capturar paisajes en Inglaterra, y un experimento artístico en 2025 en el Lightroom de Londres, donde exploró herramientas de inmersión digital.
El primer encuentro en México y la filosofía sobre la realidad
Durante su visita al Museo Tamayo en 1984, Hockney expuso ante periodistas su visión sobre la percepción de la realidad, una reflexión que definiría su carrera artística durante las siguientes décadas. El pintor, escenógrafo y artista fotográfico británico planteó cuestionamientos fundamentales sobre la naturaleza de lo que observamos.
Pienso que hay múltiples maneras de mirar al mundo, muchas más de lo que imaginamos y que nunca podremos tener la certeza de que lo que vemos es, en verdad, la realidad
Esta filosofía artística contrastaba con la creencia generalizada sobre la fotografía como medio objetivo. El artista manifestó su escepticismo respecto a la capacidad de la imagen fotográfica para capturar la totalidad de la realidad, defendiendo la pintura como un medio más completo para representar el mundo visual.
Existe la creencia de que la fotografía nos muestra la realidad. Yo pienso que no es así. Hay demasiado en la realidad como para captar todo en una imagen fotográfica. Sigo pensando que la pintura es más real todavía
La recuperación creativa tras el derrame cerebral
Entre 2011 y 2014, Hockney atravesó un periodo crucial tras sufrir un derrame cerebral menor que afectó temporalmente su habla. Lejos de detener su producción artística, el artista encontró en la tecnología digital una nueva forma de expresión. En 2011 comenzó a capturar imágenes de los cambios de estación utilizando un iPad, adaptando su proceso creativo a las circunstancias físicas.
El punto culminante de esta etapa llegó en 2013, cuando Hockney se instaló durante seis meses en los bosques de Woldgate en Yorkshire del Este, Inglaterra. Esta inmersión en la naturaleza británica le permitió documentar meticulosamente las transformaciones del paisaje, capturando matices y cambios que solo la observación prolongada puede revelar.
El trabajo de este periodo fue exhibido en 2014 en la galería Pace de Nueva York, consolidando su reputación como un artista capaz de reinventarse incluso frente a adversidades físicas. Un año después, en 2015, una obra monumental al óleo fue presentada en el MUNAL como pieza estelar de la exposición ‘Landscapes of the mind’, mostrando al público mexicano los resultados de su inmersión en los paisajes ingleses.
El artista incansable a los 86 años
El tercer encuentro documentado tuvo lugar en 2025, cuando Hockney, a los 86 años de edad, realizó un experimento en el Lightroom de Londres utilizando herramientas de inmersión digital. Esta exploración de nuevas tecnologías confirma la constante búsqueda del artista por expandir los límites de la representación visual.
El movimiento y la percepción dinámica han sido constantes en su trabajo. El artista británico ha enfatizado la importancia de la actividad visual para la experiencia vital misma.
Que los ojos se muevan, de lo contrario es como si no estuviéramos vivos
Su trayectoria de 60 años pintando ha estado marcada por la residencia en California, donde buscó la luz y el sol característicos del estado estadounidense. Sin embargo, su conexión con los paisajes ingleses y su capacidad para encontrar belleza en diversos entornos geográficos demuestran una versatilidad artística poco común.
El color como experiencia sensorial
La relación de Hockney con el color ha sido comparable con la de grandes maestros como Vincent van Gogh, reconocido como gran colorista. El artista británico ha explorado el color como una experiencia que trasciende lo puramente visual, estableciendo conexiones con otras formas de arte.
el color se introduce en el cuerpo de la gente como lo hace la música
Esta visión sinestésica del arte lo llevó a interpretar visualmente obras de compositores como Igor Stravinsky, Wolfgang Amadeus Mozart, Maurice Ravel y Francis Poulenc, estableciendo diálogos entre disciplinas artísticas y demostrando que su concepción del color va más allá de la percepción óptica.
La persistencia del asombro artístico
A pesar de las décadas dedicadas a la práctica artística y los desafíos de salud enfrentados, Hockney mantiene una actitud de asombro ante el mundo visual. Su declaración sobre la experiencia de observar y crear refleja una pasión intacta por su oficio.
El mundo es muy, muy bello. Si lo miras (…) He pintado durante 60 años. Y sigo gozando enormemente. Sí
Esta capacidad para mantener el entusiasmo creativo tras seis décadas de producción artística ininterrumpida representa uno de los aspectos más notables de su trayectoria. La transición del óleo tradicional al iPad, y posteriormente a las herramientas de inmersión digital, demuestra una disposición constante a explorar nuevos medios sin abandonar las preguntas fundamentales sobre la naturaleza de la percepción y la representación.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo visitó David Hockney el Museo Tamayo en México?
David Hockney fue recibido por un grupo reporteril en el Museo Tamayo el 24 de febrero de 1984, donde compartió sus reflexiones sobre las múltiples maneras de mirar el mundo.
¿Qué tecnología utilizó Hockney tras su derrame cerebral?
En 2011, tras sufrir un derrame cerebral menor que afectó temporalmente su habla, Hockney comenzó a utilizar un iPad para capturar imágenes de los cambios de estación en Inglaterra.
¿Cuántos años lleva pintando David Hockney?
El artista británico ha pintado durante 60 años, manteniendo su entusiasmo y capacidad de exploración artística hasta los 86 años de edad.
Los tres encuentros relatados por Adriana Malvido trazan el recorrido de un artista que ha mantenido vigente su cuestionamiento sobre la naturaleza de la realidad visual a lo largo de más de cuatro décadas, adaptándose a nuevas tecnologías sin perder la esencia de su búsqueda artística fundamental.
