Investigadores de Yale desmintieron con pruebas genéticas la teoría de que el Gran Duque de Toscana fue envenenado por su hermano en 1587; el parásito Plasmodium falciparum fue hallado en sus restos óseos.
Un equipo de científicos de la Universidad de Yale, en colaboración con paleopatólogos de la Universidad de Pisa, logró resolver un misterio que durante 437 años alimentó rumores de intrigas palaciegas y asesinatos en una de las familias más poderosas del Renacimiento italiano. Mediante el análisis de ADN antiguo extraído de los restos óseos de Francesco I de Médici, Gran Duque de Toscana, los investigadores confirmaron que el gobernante murió de malaria en 1587, descartando la persistente teoría de que fue envenenado con arsénico por su propio hermano, el cardenal Ferdinando de Médici.
El estudio, publicado en la revista científica iScience, representa la primera vez que se analizan genéticamente los restos esqueléticos de los hermanos Médici, proporcionando evidencia científica concluyente que pone fin a siglos de especulación histórica sobre la muerte del noble italiano y su esposa, Bianca Cappello, quienes fallecieron con apenas un día de diferencia tras presentar fiebres intermitentes.
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El descubrimiento genético que resuelve el enigma
La investigación fue liderada por Serena Tucci, profesora asistente de antropología en Yale, cuyo equipo extrajo ADN de las costillas de Francesco I de Médici y de su hermano menor, Giovanni de Médici, quien había fallecido de malaria 25 años antes. Los resultados revelaron trazas genéticas de Plasmodium falciparum, el parásito responsable de la forma más letal de malaria, en los restos de ambos hermanos.
En el caso de Francesco de Médici, los científicos también detectaron una segunda especie del parásito, Plasmodium malariae, lo que sugiere que el Gran Duque pudo haber contraído múltiples infecciones durante su estancia en una villa plagada de mosquitos, donde él y su esposa enfermaron antes de morir.
Dato clave: Los investigadores encontraron una cepa novedosa de Plasmodium falciparum en los huesos de Giovanni de Médici, lo que amplía el conocimiento sobre la evolución histórica del parásito de la malaria.
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La teoría del envenenamiento que perduró por siglos
Francesco I de Médici y Bianca Cappello murieron con apenas un día de diferencia en octubre de 1587, después de experimentar fiebres intermitentes que los aquejaron durante su estancia en una villa rural de la Toscana. La rapidez de sus muertes y las tensiones políticas dentro de la familia Médici alimentaron durante siglos la sospecha de que el cardenal Ferdinando de Médici, hermano y rival de Francesco, había ordenado envenenarlos con arsénico para heredar el ducado.
Ferdinando, quien efectivamente sucedió a su hermano como Gran Duque de Toscana, nunca pudo librarse de las sospechas. La teoría del envenenamiento se convirtió en parte del folclore histórico italiano, retratada en obras literarias y debates académicos durante más de cuatro siglos. Sin embargo, el nuevo estudio de Yale ofrece prueba científica para disipar la especulación persistente de que Francesco de Médici fue envenenado, según declararon funcionarios de la universidad.
“Probablemente los rumores persistieron porque seguía siendo plausible, dado que hasta ahora no había informes concluyentes de que efectivamente tuvieran malaria. Nuestro estudio es el primero en confirmarlo genéticamente.”
Serena Tucci, profesora de antropología, Universidad de Yale
Metodología de la investigación científica
El equipo de investigadores utilizó técnicas avanzadas de análisis de ADN antiguo para identificar los patógenos presentes en los restos óseos de los hermanos Médici. Esta metodología, que ha revolucionado el campo de la paleopatología en las últimas décadas, permite detectar material genético de microorganismos que infectaron a individuos hace cientos o incluso miles de años.
Los registros históricos de la época ya describían síntomas consistentes con la malaria. Los médicos de la corte documentaron las fiebres intermitentes que sufrieron Francesco y Bianca, una característica distintiva de la enfermedad conocida entonces en Italia central como “febbre terzana”. Los archivos también describen los tratamientos a los que fueron sometidos los enfermos, incluyendo sangrías, una práctica común que probablemente causó más daño que beneficio a los pacientes.
Durante el Renacimiento, la malaria era endémica en Italia central, especialmente en zonas pantanosas y rurales donde proliferaban los mosquitos transmisores. A pesar de que los síntomas descritos por los médicos de la época eran compatibles con esta enfermedad, la falta de evidencia científica definitiva había permitido que las teorías de envenenamiento perduraran hasta el presente.
Implicaciones para la ciencia histórica
La profesora Tucci aclaró que, si bien los investigadores no pueden descartar completamente la posibilidad de envenenamiento, la malaria sigue siendo la explicación más probable de la causa de muerte de Francesco de Médici. Además, señaló que la hipótesis del envenenamiento “no parece estar bien respaldada desde una perspectiva científica” y que resulta muy especulativa.
Gisella Caccone, científica senior del Departamento de Ecología y Biología Evolutiva de Yale y coautora del estudio, destacó que el mismo enfoque genético utilizado en esta investigación podría aplicarse para resolver otros misterios históricos relacionados con las causas de muerte de figuras del pasado.
“El uso de especímenes históricos no solo puede ayudarnos a comprender mejor nuestro pasado, sino que también puede contribuir a construir un mejor futuro.”
Gisella Caccone, científica de Yale
El hallazgo de una cepa novedosa del parásito de la malaria en los restos de Giovanni de Médici también tiene implicaciones para la comprensión de la evolución de esta enfermedad, que sigue afectando a millones de personas en el mundo. Estudiar cómo el patógeno ha cambiado a lo largo de los siglos podría ofrecer información valiosa para el desarrollo de tratamientos y vacunas más efectivos contra la malaria en la actualidad.
La familia Médici, que gobernó Florencia y la Toscana durante varios siglos, produjo papas, reinas y algunos de los mecenas más importantes del arte renacentista. Su historia está marcada por intrigas políticas, alianzas matrimoniales estratégicas y, ahora lo sabemos con certeza científica, también por las enfermedades que diezmaban a la población europea de la época.
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Francesco I de Médici?
Fue el Gran Duque de Toscana desde 1574 hasta su muerte en 1587. Pertenecía a la poderosa familia Médici, que gobernó Florencia durante el Renacimiento y produjo importantes mecenas del arte, así como papas y reinas europeas.
¿Cómo determinaron que murió de malaria y no envenenado?
Investigadores de Yale analizaron ADN antiguo extraído de las costillas de Francesco de Médici y encontraron trazas genéticas de Plasmodium falciparum, el parásito que causa la forma más letal de malaria, confirmando científicamente la causa de su muerte.
¿Por qué se creía que había sido envenenado?
Francesco y su esposa Bianca Cappello murieron con solo un día de diferencia en 1587. La rapidez de sus muertes y las rivalidades políticas con su hermano Ferdinando, quien heredó el ducado, alimentaron rumores de envenenamiento con arsénico durante más de cuatro siglos.
¿Este método podría usarse para resolver otros misterios históricos?
Sí, según los investigadores de Yale, el análisis de ADN antiguo puede aplicarse para determinar las causas de muerte de otras figuras históricas y comprender mejor cómo las enfermedades han evolucionado a lo largo de los siglos.
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