El partido Morena ha reactivado el concepto de soberanía nacional como eje discursivo central en respuesta a las presiones de Estados Unidos en materia de narcotráfico, sanciones financieras e informes de inteligencia. Este viraje estratégico se ha consolidado durante 2026, tras una serie de acusaciones del Departamento de Justicia estadounidense y la integración del concepto en reformas legales y criterios de selección política.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha encabezado esta línea discursiva, particularmente después de que el 11 de enero de 2026, durante un evento en Guerrero, planteara la independencia y soberanía como principios innegociables. El discurso se ha intensificado tras las acusaciones del gobierno estadounidense contra Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, y nueve de sus colaboradores por presuntos nexos con el narcotráfico.
El cambio en el enfoque del concepto de soberanía
El discurso de Morena sobre soberanía ha experimentado una transformación notable. Originalmente, el concepto se orientaba a enfrentar a las élites económicas nacionales, lo que Carlos Maldonado, profesor de la Universidad Iberoamericana, describió como una estrategia para arrebatar el poder a grupos privilegiados y devolverlo a la ciudadanía. Sin embargo, ahora el enfoque se dirige principalmente contra la injerencia extranjera.
Maldonado explicó que aunque Morena siempre ha incluido la protección de la soberanía en sus estatutos desde su fundación, el partido ha dado un giro estratégico: ya no concentra su discurso en la mafia del poder o la minoría rapaz, sino en los actores externos. Este cambio coincide con el endurecimiento de la postura estadounidense hacia México en temas de seguridad.
Declaraciones presidenciales y reforma electoral
El 31 de mayo de 2026, durante su segundo aniversario al frente del Ejecutivo, Claudia Sheinbaum ofreció un discurso que vinculó explícitamente la soberanía a casos específicos de tensión bilateral. La mandataria cuestionó las intenciones del gobierno estadounidense en su relación con México:
¿Es realmente interés legítimo, genuino por ayudar a México? ¿Es realmente un interés legítimo para combatir a la delincuencia organizada? ¿O quizá estamos viendo cómo sectores de la ultraderecha estadounidense utilizan a nuestro país para posicionarse rumbo a sus elecciones de 2026? ¿O acaso pretenden influir en la elección de 2027 en nuestro país? No son preguntas retóricas. ¡México no es piñata de nadie!
Esta postura se ha traducido en acciones legislativas concretas. En julio de 2026, durante una sesión extraordinaria del Congreso, el bloque oficialista aprobó la injerencia extranjera como causal de nulidad de elecciones. Esta reforma representa la institucionalización del concepto de soberanía en el marco legal electoral mexicano.
Casos que intensificaron la narrativa oficial
Las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Rubén Rocha Moya y nueve colaboradores por presuntos nexos con el narcotráfico marcaron un punto de inflexión en el discurso oficial. La respuesta del gobierno mexicano se centró en defender la autonomía nacional frente a lo que considera señalamientos sin coordinación bilateral previa.
Otro evento que reforzó esta narrativa fue el operativo en Chihuahua que causó la muerte de dos agentes identificados como pertenecientes a la CIA. Este incidente aumentó las tensiones diplomáticas y proporcionó argumentos adicionales al gobierno mexicano para defender su postura de no subordinación ante Washington.
Durante el evento en Guerrero en enero, Sheinbaum estableció los límites de la relación bilateral:
Nos coordinamos, colaboramos, pero no nos subordinamos, platicamos, negociamos, trabajamos, pero hay algo que no está en negociación, y esa es la independencia y la soberanía de la patria.
Soberanía como criterio de selección política
El concepto de soberanía ha sido integrado en la convocatoria de Morena para definir candidatos a futuros puestos de elección popular. Este criterio de selección se suma a otros requisitos y refleja la centralidad que el partido otorga al tema en sus procesos internos de cara a los periodos electorales de 2026 y 2027.
Maldonado anticipó que este énfasis podría generar competencia interna sobre quién demuestra mayor compromiso con la defensa de la soberanía nacional, convirtiendo el concepto en un factor de distinción entre aspirantes a cargos públicos dentro del movimiento oficialista.
Visión crítica desde la academia
Guadalupe Correa Cabrera, investigadora de la George Mason University, planteó una interpretación crítica del uso político de este discurso. Según su análisis, la clase política mexicana utiliza una defensa que considera legítima para oscurecer o encubrir situaciones de impunidad relacionadas con corrupción y protección a la delincuencia organizada:
La clase política mexicana juega con una realidad y utiliza esta defensa que es legítima para, de alguna manera, oscurecer o tapar la impunidad que se está manifestando en México debido a las corruptelas y la protección a la delincuencia organizada.
La investigadora también señaló que la política de seguridad mexicana mantiene alineación con Estados Unidos en aspectos operativos, lo que plantea interrogantes sobre la consistencia entre el discurso de soberanía y las prácticas de colaboración bilateral en materia de seguridad.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo comenzó Morena a intensificar el discurso de soberanía?
El discurso se intensificó desde el 11 de enero de 2026, cuando la presidenta Claudia Sheinbaum realizó declaraciones sobre independencia y soberanía durante un evento en Guerrero, y se consolidó durante su segundo aniversario como presidenta el 31 de mayo de 2026.
¿Qué reforma electoral relacionada con soberanía aprobó el Congreso?
En julio de 2026, durante una sesión extraordinaria, el bloque oficialista aprobó la injerencia extranjera como causal de nulidad de elecciones, institucionalizando el concepto de soberanía en el marco legal electoral.
¿Qué casos específicos motivaron este cambio discursivo?
Las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya y nueve colaboradores por presuntos nexos con narcotráfico, y el operativo en Chihuahua que dejó dos agentes de la CIA muertos.
El reforzamiento del discurso de soberanía por parte de Morena representa una estrategia política ante las presiones externas, particularmente de Estados Unidos, en temas de seguridad y justicia. Este concepto, que el partido ha mantenido en sus estatutos desde su fundación, ha adquirido nueva centralidad como respuesta a acusaciones, sanciones y tensiones diplomáticas durante 2026. La institucionalización de la soberanía en reformas legales y criterios de selección política demuestra su importancia estratégica para el oficialismo de cara a los procesos electorales de 2027.
