Una mujer iraní se encuentra entre los aproximadamente dos docenas de migrantes que fueron deportados desde Estados Unidos hacia la República Centroafricana en un vuelo que partió desde Louisiana la noche del jueves. La deportación se realizó pese a que la mujer había obtenido protección judicial contra su retorno a Irán debido a temores fundados de persecución política o religiosa.
El vuelo forma parte de la estrategia de deportación de la administración Trump, que ha establecido acuerdos secretos con al menos nueve naciones africanas y varios países latinoamericanos para aceptar deportados de terceros países. Según abogados de inmigración, estas deportaciones a terceros países funcionan como un vacío legal para forzar indirectamente a solicitantes de asilo a regresar a sus países de origen.
Tres mujeres iraníes en riesgo de deportación
Originalmente, tres mujeres iraníes estaban programadas para ser enviadas a la República Centroafricana. Las tres habían recibido protección judicial contra la deportación a Irán después de que jueces determinaron que enfrentaban temores creíbles de persecución por motivos políticos o religiosos en su país de origen.
Dos de las tres mujeres iraníes recibieron órdenes judiciales de emergencia que detuvieron temporalmente su deportación. Sin embargo, una de ellas no logró la misma protección legal y fue incluida en el vuelo que partió desde Louisiana. Sahar Jalili Pawelski, abogada de inmigración que representa a las tres mujeres, y Ali Rahnama, director del Fondo de Defensa Legal Iraní-Estadounidense, han estado involucrados en los esfuerzos legales para detener estas deportaciones.
Además de la mujer iraní, el vuelo transporta migrantes de Irán, Jordania, Armenia, Turquía, Georgia y Afganistán. Un hombre sirio de edad avanzada también estaba programado para ser deportado, pero recibió una orden temporal de emergencia que detuvo su expulsión. Su abogada, Margaret Stock, logró intervenir antes de que fuera incluido en el vuelo.
Política de deportación a terceros países
La administración Trump ha deportado a miles de personas a casi dos docenas de países que no son los suyos bajo acuerdos secretos establecidos con gobiernos extranjeros. La República Centroafricana es una de al menos nueve naciones africanas que acordaron aceptar deportados de terceros países provenientes de Estados Unidos.
Los abogados de inmigración argumentan que este mecanismo se utiliza como una forma de eludir las protecciones legales que impiden deportar a personas a países donde enfrentarían persecución. Al enviarlos a un tercer país, las autoridades estadounidenses evitan técnicamente violar las protecciones otorgadas por jueces de inmigración.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos se negó a comentar sobre el caso, citando razones de seguridad. No se han emitido declaraciones oficiales de la administración sobre estos vuelos de deportación ni sobre los acuerdos específicos con la República Centroafricana.
Condiciones en el país receptor
La República Centroafricana es uno de los países más pobres del mundo, donde una de cada tres personas vive con menos de dos dólares al día. El país ha estado afectado por años de conflicto entre fuerzas progubernamentales y grupos armados, lo que ha generado una crisis humanitaria prolongada.
La nación centroafricana es también uno de los aliados más cercanos de Rusia en África. El grupo mercenario ruso Wagner ha estado activo en el territorio, apoyando al gobierno del presidente Faustin-Archange Touadéra. Esta presencia rusa ha generado preocupaciones internacionales sobre la influencia de Moscú en la región.
Las condiciones de seguridad, económicas y humanitarias en el país plantean interrogantes sobre el destino de los deportados que llegan sin conexiones locales, recursos o conocimiento del idioma y la cultura local. Los migrantes provenientes de Medio Oriente y Asia Central enfrentan desafíos particulares en un país donde no tienen redes de apoyo.
Protecciones judiciales ignoradas
Las tres mujeres iraníes habían obtenido protecciones judiciales específicas contra su deportación a Irán. Los jueces de inmigración determinaron que enfrentaban temores creíbles de persecución basados en motivos políticos o religiosos si eran devueltas a su país de origen.
Este tipo de protección se otorga después de que un solicitante de asilo demuestra ante un juez que existe un riesgo real de persecución. Sin embargo, la deportación a un tercer país técnicamente no viola estas órdenes judiciales, ya que no están siendo devueltas directamente a Irán.
Los abogados de inmigración consideran que esta práctica subvierte el espíritu de las protecciones otorgadas por el sistema judicial, aunque pueda cumplir técnicamente con la letra de las órdenes judiciales. El uso de terceros países para deportaciones ha generado críticas por parte de organizaciones de derechos humanos y expertos en inmigración.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas personas fueron deportadas a República Centroafricana?
Aproximadamente dos docenas de migrantes fueron deportados en el vuelo que partió desde Louisiana la noche del jueves. Los deportados incluyen personas de Irán, Jordania, Armenia, Turquía, Georgia y Afganistán.
¿Por qué Estados Unidos deporta personas a países que no son los suyos?
La administración Trump ha establecido acuerdos secretos con casi dos docenas de países para aceptar deportados de terceras nacionalidades. Según abogados de inmigración, esto funciona como un vacío legal para eludir protecciones judiciales que impiden deportar personas a sus países de origen.
¿La mujer iraní tenía protección legal contra deportación?
Sí, las tres mujeres iraníes programadas para deportación habían obtenido protección judicial contra su retorno a Irán. Los jueces determinaron que enfrentaban temores creíbles de persecución por motivos políticos o religiosos. Dos de ellas recibieron órdenes de emergencia adicionales, pero una fue deportada.
Los migrantes deportados llegaron a la República Centroafricana el viernes, enfrentando un futuro incierto en uno de los países más pobres y conflictivos del mundo. La práctica de deportación a terceros países continúa bajo los acuerdos secretos establecidos por la administración estadounidense con múltiples naciones africanas y latinoamericanas.
